Un capitulo oscuro …

LA MATANZA DE SAN BARTOLOME

Un Capítulo Oscuro en la Historia

La masacre de San Bartolomé es un sombrío recordatorio de las consecuencias devastadoras de la intolerancia religiosa y la violencia política. Recordar este trágico episodio nos insta a reflexionar sobre la importancia de la tolerancia y la convivencia pacífica en la sociedad actual.

Ocurrida en Francia en 1572, es un episodio histórico que ha dejado una marca indeleble en la memoria colectiva. Este trágico suceso tuvo lugar en el contexto de las tensiones religiosas, entre católicos y protestantes, durante la segunda mitad del siglo XVI, un periodo conocido como las Guerras de Religión en Francia.

En el siglo XVI, Francia estaba dividida por profundas diferencias religiosas, entre católicos y protestantes (llamados hugonotes[1]). Estas tensiones se intensificaron a medida que los seguidores de la Reforma protestante ganaban influencia. La animosidad entre las dos facciones alcanzó su punto álgido durante el reinado de Carlos IX.

La boda de Margarita de Valois, una católica, con Enrique de Navarra, un prominente líder protestante, se celebró el 18 de agosto de 1572 en París, con la esperanza de reconciliar a ambas comunidades. Sin embargo, la reconciliación no estaba destinada a ser. En la madrugada del 24 de agosto de 1572, en la víspera de la festividad de San Bartolomé, una serie de asesinatos masivos tuvo lugar en París y otras ciudades de Francia. Miles de hugonotes fueron brutalmente asesinados por católicos en un acto de violencia indiscriminada.

A lo largo de los siglos, la Matanza de San Bartolomé ha sido objeto de numerosas interpretaciones y reflexiones. Se debate sobre las motivaciones detrás de este acto violento y su impacto en la evolución de la tolerancia religiosa en Europa.

El 26 de agosto de 1572 el rey, en una sesión solemne de las Cortes, les endosó la responsabilidad de la matanza. Declaró que él pretendía: prevenir la ejecución de una detestable y desdichada conspiración tramada por el susodicho almirante, jefe y autor de esta y sus secuaces y cómplices contra el rey y su Estado, la reina, su madre MM., sus hermanos, el rey de Navarra y cuantos príncipes y nobles que estuvieran a su lado”.

De todos modos, en las capitales de provincia se secundó la masacre. El 25 de agosto los asesinatos tuvieron lugar en Orleans y Meaux; el 26 en la Charité-sur-Loire; el 28 y 29 en Angers y Saumur; el 31 de agosto, en Lyon; el 11 de septiembre en Bourges; el 3 de octubre en Burdeos; etc. El número de muertos se estima en 3000 en París y de 10,000 a 20,000 en toda Francia.

Tras estos hechos, las opiniones moderadas quedaron abrumadas «por la intensidad del odio político-religioso que llevó, en 1572, a la matanza de protestantes de París, que se hizo famosa en Europa: el papa (Gregorio XIII) acuñó una moneda conmemorativa» y mandó pintar un fresco en una de las habitaciones de El Vaticano. En cuanto supo la noticia, organizó un solemne Te Deum en la basílica de San Pedro. Mientras Felipe II de España supuestamente demostró su satisfacción, Isabel I de Inglaterra se negó a recibir al embajador francés, hasta que pareció aceptar la tesis de la conspiración.

 

Referencias:

[1] El término hugonotes es el antiguo nombre otorgado a los protestantes franceses de doctrina calvinista durante las guerras de religión. A partir del siglo XVII, los hugonotes serían denominados frecuentemente Religionnaires, ya que los decretos reales (y otros documentos oficiales) llamaban al protestantismo en forma desdeñosa como una “pretendida religión reformada”.