Un camino de vida…

El Zen[1]: Más que una Práctica, es un Camino de Vida

El Zen (https://es.wikipedia.org/wiki/Zen) es mucho más que una simple práctica; es un modo de vida que estructura nuestra forma de ser y pensar. Originado en el contexto del budismo chino, el Zen ha trascendido fronteras culturales y se ha convertido en un faro para aquellos en busca de una conexión más profunda consigo mismo y con el universo que los rodea.

En su esencia, el Zen es el motor que impulsa nuestra actividad intelectual. No se trata simplemente de alcanzar un objetivo o una meta predefinida, sino más bien de abrirnos al despertar súbito[2], una percepción aguda y penetrante de la realidad tal como es, sin filtros ni prejuicios.

Salir de la mente, liberarse de las cadenas de nuestras propias ideas y percepciones limitadas, es uno de los principales objetivos del Zen. En este camino, todo está conectado; no hay separación entre el ser y el universo. El Zen nos enseña a dejar que las cosas sean como son, sin resistencia ni lucha, encontrando la armonía en la aceptación de la realidad tal como se presenta[3].

Una de las virtudes más poderosas del Zen es su capacidad para descomplejizarlo todo[4]. En un mundo cada vez más lleno de distracciones y complicaciones, el Zen nos invita a simplificar, a volver a lo esencial, a encontrar la belleza en la simplicidad misma.

El equilibrio, la relajación y la presencia[5] son pilares fundamentales del Zen. En un mundo dominado por el estrés y la ansiedad, el Zen nos ofrece un refugio de calma y serenidad, recordándonos la importancia de estar plenamente presentes en cada momento, de saborear la vida en su totalidad.

En última instancia, el Zen no es solo una práctica, sino un camino de transformación y realización personal[6]. Nos invita a explorar nuestra naturaleza más profunda, a cuestionar nuestras creencias arraigadas y a abrirnos a nuevas formas de ser y percibir el mundo que nos rodea. En este viaje de autodescubrimiento, el Zen nos brinda la oportunidad de encontrar la paz, la claridad y la plenitud que todos anhelamos.

Recomiendo especialmente la obra «Las Claves del Zen» del maestro Zen, Thich Nhat Hanh[7].

JACA – Santander, mayo de 2024

Referencias:

[1] El Zen, se podría definir con mayor precisión como una escuela del budismo Mahayana que enfatiza la meditación sentada, la atención plena y la sabiduría intuitiva para alcanzar la iluminación.

[2]  Es importante explicar que el concepto de despertar súbito, no se refiere a un evento repentino y milagroso, sino a un proceso gradual de liberación de las ataduras mentales y emocionales que nos impiden ver la realidad con claridad.

[3] Se puede enfatizar que la aceptación de la realidad no implica aceptación pasiva, sino una actitud activa de apertura y compasión hacia todo lo que existe.

[4] El Zen no solo busca simplificar las acciones externas, sino también aquietar la mente y cultivar la claridad interior.

[5] El Zen no solo promueve la calma mental. Sino también el equilibrio físico y emocional, lo que se traduce en un mayor bienestar general.

[6] El Zen nos ayuda a cuestionar patrones de pensamiento y comportamiento arraigados, permitiéndonos crear una nueva forma de ser más autentica y plena.

[7] Thich Nhat Hanh – fue un maestro zen vietnamita y uno de los maestros espirituales más importantes de nuestros tiempos. Pionero en el movimiento mindfulness y en el budismo socialmente comprometido ha escrito numerosos libros en los que aboga por la búsqueda de la paz personal e interior como paso imprescindible para la consecución de la paz en el mundo.

https://es.wikipedia.org/wiki/Zen

https://www.amazon.com.mx/b?ie=UTF8&node=9577473011

https://www.editorialkairos.com/autores/thich-nhat-hanh