Prenda de Gratitud…

NIETOS Y BISNIETOS DE ARCADIO CAPOTE

Nietos y bisnietos se reunen a recordar anecdotas del abuelo Arcadio Capote en Cienfuegos (Cuba) – Oct.2023

El permanente recuerdo de nuestras raíces familiares, de nuestros abuelos y antepasados, es un signo de sanidad espiritual y buenas costumbres. Recordarles es una forma de honrarles, de dignificar su legado espiritual y prenda de nuestra gratitud por todo cuanto hicieron por nosotros.

A través de la remembranza constante, mantenemos viva la llama de su sabiduría y amor y, preservamos la conexión con la historia que nos ha moldeado. En sus historias y enseñanzas encontramos valiosas lecciones de vida que continúan guiándonos en nuestro propio camino.

Además, al valorar y respetar nuestras raíces familiares, transmitimos a las generaciones futuras el profundo respeto por la importancia de la familia y la continuidad de valores que enriquecen nuestras vidas. El recuerdo de nuestros antepasados no solo nos enriquece a nosotros mismos, sino que también construye un puente entre el pasado y el futuro, sosteniendo el legado familiar con amor y reverencia.

No son simples enunciados, es la búsqueda constante de la:

  1. Transmisión de Valores: Nuestros antepasados a menudo encarnaban valores que consideramos fundamentales en la vida, como la honestidad, la dedicación, la solidaridad y la perseverancia. Mantener viva la memoria de sus vidas y experiencias nos permite heredar y transmitir estos valores a las generaciones venideras. De esta manera, aseguramos que las buenas costumbres y principios éticos perduren en nuestra familia.
  2. Identidad y Pertenencia: Recordar a nuestros antepasados es fundamental para comprender nuestra propia identidad. Conocer de dónde venimos nos proporciona un sentido de pertenencia y nos ayuda a situarnos en un contexto histórico y cultural más amplio. Esta conexión con nuestras raíces familiares puede fortalecer nuestra autoestima y sentido de propósito, al recordarnos que somos parte de algo más grande que nosotros mismos.
  3. Respeto y Gratitud: El acto de recordar a nuestros antepasados es una muestra de respeto y gratitud hacia quienes nos precedieron. Reconocemos y valoramos sus esfuerzos, sacrificios y contribuciones a nuestras vidas. Esta gratitud refleja una profunda apreciación por el legado que nos dejaron y un deseo de honrarlo.
  4. Enseñanzas y Lecciones de Vida: Las historias y experiencias de nuestros antepasados a menudo contienen valiosas lecciones de vida. Aprender de sus éxitos y fracasos nos brinda orientación para enfrentar nuestros propios desafíos. Estas lecciones pueden ayudarnos a tomar decisiones más informadas y a evitar cometer los mismos errores que puedan haber hecho en el pasado.
  5. Conexión Temporal: Mantener vivas las historias de nuestros antepasados construye un puente entre el pasado, el presente y el futuro. Este puente temporal conecta generaciones y nos recuerda que somos parte de una cadena ininterrumpida de vida y experiencia. Esta continuidad es un testimonio de la fortaleza y la resistencia de la familia a lo largo del tiempo.

En resumen, el recuerdo de nuestras raíces familiares y el homenaje a nuestros antepasados, de la familia CAPOTE, no solo enriquecen nuestras vidas de manera espiritual y emocional, sino que también contribuyen a la preservación de los valores y las tradiciones familiares, así como, al fortalecimiento de la identidad y la conexión entre generaciones. Es un acto de amor y respeto que nutre el alma y fortalece el tejido mismo de la familia.

¡Gratitud eterna A TODOS nuestros antepasados de la familia CAPOTE-MOREJON!