Para reflexionar…

Los mensajes motivacionales que nos estimulan y alientan determinadas conductas enfocados a lograr los objetivos que nos trazan, inducen o «llevan al éxito» circulan en las redes con estas metas y consignas diarias de los «triunfadores». En los que ya peinamos canas, que la vida nos ha enseñado sus derroteros y las complejas circunstancias que prevalecen para un efectivo logros de éxitos, estas técnicas con grandes luces de enfoque, también nos evidencias sus sombras o trampas (vicios ocultos), que en la juventud con menor agudeza se perciben.

Nadie puede negar el impacto de los mensajes motivacionales en las redes sociales que generalmente suelen ser poderosos para muchas personas, en especial en aquellos que buscan inspiración y orientación para alcanzar sus metas. Sin embargo, es importante recordar que no todos los consejos y afirmaciones funcionarán para todos por igual. La interpretación de estos mensajes y su aplicabilidad puede variar según la edad, la experiencia y las circunstancias personales.

Las diferencias generacionales, juegan un papel decisivo. Es cierto que las personas mayores a menudo tienen una perspectiva más amplia debido a su experiencia de vida. Pueden reconocer las complejidades y desafíos que los mensajes motivacionales no abordan. Por otro lado, la juventud a veces puede ser más receptiva y entusiasta ante estos mensajes, aunque puedan tener menos experiencia para comprender su aplicación en situaciones reales.

Las Reglas de San Benito son un conjunto de directrices espirituales para la vida monástica. Promueven la disciplina, la oración, la comunidad y la obediencia. No son para todos, y la vida monástica es un camino muy específico que no se adapta a todas las personas.

No me queda más que subrayar, que las reglas benedictinas [1], son extraordinarias para la vida monacal, siempre y cuando dispongas de las herramientas de tu determinación espiritual de enfrentamiento y las dotes de la FE.

Referencias:

[1] La regla benedictina o regla de san Benito es una regla monástica que Benito de Nursia escribió a principios del siglo VI, destinada a los monjes. El libro de preceptos fue escrito en el año 516​ para monjes que vivieran comunalmente bajo la autoridad de un abad.