Otra de libros…

MIS IMPRESIONES SOBRE EL LIBRO

HISTORIA DE ESPAÑA – CONTADA PARA

ESCEPTICOS

de Juan Eslava Galán

(2016) – ISBN: 978-8408149699

SINOPSIS

Esta Breve historia de la cultura participa por completo de la rara virtud que atesoran los libros sabios de verdad: transmite, de forma inteligible, amor e interés por la historia que nos promete su título. Lo primero que se pregunta Gombrich es: ¿qué es y cómo se escribe la historia de la cultura? Su polémica respuesta azuza nuestro intelecto y nos pone en guardia ante todo apriorismo: la cultura no es, como han pretendido muchos, una fórmula única, sino un conocimiento básicamente creador e integrador, que rebasa y anula los compartimentos cerrados.

MIS IMPRESIONES

Tengo una colección de libros de este escritor, que en cierta forma despertaron en su día un interés que ha ido decreciendo, a la medida que les leía, pues buscaba en sus textos, más que lo coloquial y fácil comprensión, la riqueza de información y datos históricos contrastados de amplias referencias, habituales en este tipo de textos. No dejo de comprender y apreciar la sencillez conque aborda temas complejos y difíciles de la historia de España, aunque el propio autor la refleja como “un sendero tortuoso, lleno de baches y lagunas cenagosas, por el que avanzamos a tumbos en una tenebrosa noche de invierno”. El autor precisa que “No va a decir que (su obra) es veraz, justa y desapasionada, porque ninguna historia lo es, pero por lo menos no miente, ni tergiversa a sabiendas, que ya es bastante en lo tiempos que corren”.

En algunas de las sinopsis de ediciones comercializadas en Internet, precisa: “No está hecha para halagar a reyes y gobernantes, ni pretende halagar a los banqueros, ni a la Conferencia Episcopal, ni al colectivo gay”. Precisiones muy sui generis que le son propias del autor.

No dejo de reconocer que es de fácil lectura, para quien no busque la precisión o el rigor histórico, y sí la anécdota o el dato curioso de algún monarca olvidado, que con gracia y acierto describe el autor en uno de sus más de 100 capítulos del libro. Me resultó interesante la forma en que describe en el capítulo 61 a Carlos II el “Rey de España, Nápoles, Sicilia y Cerdeña, duque de Milán, soberano de los Países Bajos y conde de Borgoña”, popularmente conocido como “el hechizado”, que describe como “concebido casi milagrosamente de zurrapas seminales, en el ultimo coito de su decrepito padre”, y de decenas de cruzamientos consanguíneos que describe en un rosario de enlaces reales: “hijo de tío y sobrina” de padre nefrítico, abuelo hipocondriaco, bisabuelo con gota y tatarabuelo epiléptico”.

Como las formas en que describe al Rey Felipe V en el capitulo 64 “Un rey visto y no visto, y una reina contemplada”, desgranando perlas de catalogación y valoración de actitudes y conductas palaciegas, poco comunes en otros libros de historia, como la descripción que hace del hijo y heredero Luis I “delgado, rubio, gran nariz borbónica, bailón, juerguista y compulsivo cazador, había salido tan lelo como el padre”. Reconozco que de seguro tendrá este estilo de descripción gran aceptación en el mercado popular, pero muy poco en el cuidado y esmerado de los profesores, historiadores o académicos.

Desde mi óptica crítica el aspecto más preocupante de la obra es la falta de rigor histórico. Parece que el autor sacrifica la precisión en favor de la comercialización del libro. Las afirmaciones carecen de un respaldo sólido y, en muchos casos, faltan referencias a fuentes confiables. Este déficit en la fundamentación de datos debilita la credibilidad de la obra.

Aunque el autor pretende presentar una visión accesible de la historia de España para escépticos, la obra padece de una falta de profundidad en la cobertura de eventos claves. Además, la ausencia de un enfoque equilibrado sugiere ciertos sesgos en la interpretación de los hechos históricos. Esto limita la validez del libro como una introducción objetiva a la historia de España.

Por TODOS es sabido la profusa producción literaria de ensayos y/o novelas de corte histórico de Eslava Galán, pero a mi modesto entender, su producción parece orientada hacia la comercialización en lugar de centrarse en la calidad y riqueza del contenido histórico. Aunque el estilo de escritura es accesible, la falta de un enfoque más académico y la escasa profundización en los temas dejan al lector con una sensación de falta de sustancia. El uso ocasional de anécdotas no compensa la falta de rigurosidad en la investigación.

Si bien puede servir como una introducción superficial para algunos lectores, o aquellos que buscamos un análisis más profundo y preciso de la historia relatada, e incluso más amplia y documentada de España encontrarán que el libro deja mucho que desear.

Santander, febrero de 2024