Omamori: amuletos o talismanes…

“Omamori”: amuletos o talismanes

Acabo de recibir de mi nieto, que vive en Japón, prefectura Fukuoka, un Omamori del santuario sintoísta de Dazaifu Tenmangū, bendecido para garantizarme: “salud y larga vida”. Intenciones y gestos de agradecer, pero a la vez me lleva a la imperiosa necesidad de adentrarme en los significados históricos y religiosos de estos amuletos o talismanes de la cultura nipona.

En Japón existe la creencia de que llevar consigo un amuleto o talismán en el que se concentre el poder de los dioses sintoístas o de las deidades budistas protege al portador de las desgracias. Se venden en los santuarios y los templos y. son muchas las personas que los compran, aprovechando la primera visita del año a un lugar santo, costumbre conocida como hatsumōde. (https://es.wikipedia.org/wiki/Hatsum%C5%8Dde#)

Existe la creencia de que los amuletos o talismanes, Omamori en japonés, protegen al portador de cualquier infortunio y dan buena suerte. Muchos de estos objetos tienen dibujados dioses sintoístas o deidades budistas, una inscripción con su nombre, algún mantra o caracteres sánscritos. Además, suelen ser del tipo ofuda, es decir, una tira de papel, madera o tela. Ya en la antigüedad, los japoneses creían que los dioses habitan en todos y cada uno de los elementos de la naturaleza —árboles, rocas…—, de ahí que colocarlos cerca o llevarlos consigo protegiera de las desgracias. Con el tiempo se fue difundiendo también, la creencia de que acudir a los santuarios sintoístas y los templos budistas era motivo de beneficios, de ahí que se empezara a utilizar como amuletos los ofuda y otros objetos relacionados con estos lugares santos. Al ser el budismo y el sintoísmo dos religiones diferentes, lógicamente, la manera de entender sus respectivos lugares de culto y sus amuletos difiere: en los santuarios sintoístas, los amuletos contienen el espíritu de los dioses, mientras que, en el caso de los templos budistas, se trata de talismanes que representan el poder de ritos y ceremonias como la lectura de sutras https://es.wikipedia.org/wiki/Sutra_(hinduismo).

Existe una amplia variedad de amuletos, en función de lo que se desee conseguir: buena salud y longevidad, aprobar algún examen importante, una relación de pareja bien avenida, un parto sin complicaciones, un negocio próspero, un hogar seguro, protección en la carretera…

Los amuletos y el hatsumōde

La variedad de formas que tienen los amuletos es infinita. Por lo general, se trata de bolsitas de tela que contienen un ofuda; también los hay en formato de colgante o pulsera, e incluso figuritas de Kannon-sama (Bodhisattva de la misericordia).

En los santuarios sintoístas, se recomienda comprar uno que sustituya al que ya se tenía, bajo la creencia de que, cuanto más nuevo sea un objeto menos impurezas tendrá. Además, se piensa que estos talismanes solo duran un año, de ahí que la práctica más extendida consista en devolver el amuleto viejo durante el primer rezo y hacerse con uno nuevo. Formalmente, no se suele hablar de comprar talismanes, sino de hacer una ofrenda monetaria por la cual se recibe el omamori. De hecho, en los santuarios sintoístas se utiliza un término específico para referirse al importe de estos objetos, hatsuhoryō, que sería el dinero que se ofrece en concepto de ceremonia. Tanto en estos lugares santos como en los templos budistas, hay una zona donde se recogen los distintos tipos de amuletos viejos. Posteriormente, se celebra una ceremonia en la que se queman con fines purificadores, para devolverlos al cielo.

Amuletos variados

Desde tiempos antiguos, Suitengū, en Tokio, goza de fama como santuario sintoísta en el que se reza por un parto sin complicaciones. Además de los amuletos a tal fin, cuentan que las mujeres embarazadas que vayan allí el día del perro —día correspondiente al signo del perro en el horóscopo chino— del quinto mes de gestación darán a luz sin problema alguno. Esta historia guarda relación con la idea de que los partos de las perras son fáciles a pesar de la cantidad de crías que tienen en cada uno y, por lo tanto, símbolo de buena suerte para las futuras madres.

En lo que respecta a los amuletos para aprobar exámenes y otros logros académicos, destacan los santuarios dedicados a Sugawara Michizane, el dios del aprendizaje: Dazaifu Tenmangū[1], en la prefectura de Fukuoka, Kitano Tenmangū, en la de Osaka, y Yushima Tenmangū, en Tokio.

El santuario Jinushi y Tōkyō Daijingū, situados en Kioto y Tokio, respectivamente, son famosos por su relación con el matrimonio y, por lo tanto, por la variedad de amuletos a tal fin que se puede encontrar en ellos. En el de la capital japonesa destacan especialmente los que tienen forma de lirio de los valles.

JACA – Santander, mayo 2024

Referencias:

[1] Dazaifu Tenmangū es un santuario sintoísta en Daizafu, en la Prefectura de Fukuoka en Japón. Está construida sobre la tumba de Sugawara no Michizane y es uno de los principales santuarios dedicados al kami Tenjin, la forma deificada de Michizane.