Natividad hoy…

LAS NAVIDADES CONTEMPORANEAS: Entre la paganización y la pérdida del sentido cristiano

Todos los años compro una planta de Flor de Pascuas como fórmula de testimoniarme que estamos en esas fechas no siempre lúdicas y festivas para quienes tenemos más años vividos que los que nos quedan por vivir.

Las festividades navideñas, en la actualidad, han experimentado una transformación notable, alejándose progresivamente del significado cristiano que históricamente las caracterizó. El espíritu de solidaridad, reflexión y esperanza que debería caracterizar estas fechas ha sido eclipsado por una vorágine consumista y una estética festiva que, paradójicamente, distancia cada vez más la celebración de su origen religioso.

Las Navidades, en su esencia, conmemoran el nacimiento de Jesucristo, según la tradición cristiana. Sin embargo, a lo largo del tiempo, las celebraciones han ido evolucionando y, en muchos casos, desviándose de su propósito original. En la actualidad, la influencia de factores ajenos al ámbito religioso ha dejado una marca significativa en la forma en que las personas viven y perciben esta época del año.

La comercialización de las Navidades ha alcanzado niveles extraordinarios, eclipsando la espiritualidad en favor del consumismo desenfrenado. La creciente presencia de elementos paganos en las festividades, como la figura de Santa Claus o la decoración con abetos, refleja una tendencia hacia la secularización. Estos elementos, aunque populares, distorsionan el mensaje original de la Navidad, desvinculándola de su significado religioso y sumiéndola en un contexto más mundano.

Las luces de colores que adornan calles y hogares simbolizan la época navideña, pero también ilustran el impacto del afán de lucro en la celebración. Las estrategias de marketing y publicidad han convertido a la Navidad en una temporada clave para el comercio, enfocándose en la venta masiva de productos en lugar de la reflexión y la espiritualidad. La presión social para participar en el consumismo navideño puede desvirtuar el propósito original de la celebración.

La esencia de la Navidad, marcada por la paz, el amor y la generosidad, corre el riesgo de perderse en medio de la vorágine comercial. La obsesión por los regalos materiales, las fiestas ostentosas y las decoraciones excesivas ha desplazado el verdadero significado de la Navidad. La necesidad de reconectar con los valores fundamentales de esta festividad se vuelve imperativa para preservar su autenticidad y propósito original.

En un mundo cada vez más secular y orientado al consumo, las Navidades enfrentan desafíos significativos para preservar su identidad cristiana. La reflexión sobre nuestras prácticas festivas y la búsqueda de un equilibrio entre la tradición y la modernidad pueden contribuir a recuperar el auténtico significado de esta celebración. Es crucial recordar que, más allá de las luces brillantes y los regalos vistosos, la esencia de la Navidad reside en valores intangibles que van más allá de las transacciones comerciales y que, al recuperarlos, podemos reconectar con el verdadero espíritu de estas festividades.

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 12 de diciembre de 2023