De mis viajes a Grecia (II)…

MIS IMPRESIONES DE LOS MUSEOS DE ATENAS

MUSEO DE LA ACROPOLIS y MUSEO NACIONAL DE ARQUEOLOGIA

Museo de la Acrópolis de Atenas

El Nuevo Museo de la Acrópolis es la estrella del universo heleno y está dedicado a la preservación y exposición de los restos hallados en la Acrópolis, presentando su historia y funcionamiento como principal centro religioso en la antigua Atenas.

De un diseño muy original obra de los arquitectos, el suizo-norteamericano Bernard Tschumi y el griego Mijaíl Fotiádis, que sobrevuela su emplazamiento para proyectarse hacia la Acrópolis y la misma Roca Sagrada. Tiene 15,000 m2 dedicados a la exhibición de sus fabulosas colecciones distribuidas en sus cinco plantas irregulares.

Vaya por delante, que no tengo los suficientes conocimientos de la cultura helena, ni de la historia de Grecia para poder disfrutar-apreciar en toda su magnitud la riqueza arqueológica que aquí se expone, por lo que fue una visita más de aprendizaje de constante asombro por la relevancia y significado de las piezas y en las pocas referencias que tenia de algunos un disfrute especial y es a ellos a los que me referiré en este resumen.

Por todas partes de los lugares visitados en Atenas, hay una constante terrible: el expolio al que han sido sometido sus principales monumentos, y por ello no es de extrañar que si se quiere tener más información o poder ver las piezas más significativas del Partenón o de la Biblioteca de Adriano hay que ir al British Museum o al Louvre o al Metropolitan de NY.

Trate de gravar en mi mente alguno de los detalles de las obras de arte esculpidas en piedra siglos antes de nuestra era (a.C.), dejando algunos detalles para posteriores lecturas o incluso, por qué no, para futuras visitas, ya más ilustrado o preparado para asimilar toda la riqueza que se esconden en cada una de estas muestras de las distintas etapas de la civilización griega.

La entrada en el piso bajo es como un ágora de entrada con salas de exposiciones temporales y un auditorio. El primer nivel muestra los hallazgos arqueológicos encontrados en las laderas de la Acrópolis durante numerosas excavaciones y en el segundo piso muestra las piezas de animales y esculturas arcaicas. El tercer piso es de forma trapezoidal, contiene quizás lo que más me agradó, es decir, restos del Templo de Atenea Niké, el Erecteion y los Propileos. Las grandes cristaleras hacen que entre la luz permitiendo un disfrute interior-exterior muy bien logrado.

Aquí dejo las piezas del Museo dignas de volver a ver y estudiar:

Según el diccionario, El Moscóforo, es una escultura tipo kurós – varón joven – que data del año 570 a. C. y que fue esculpida por algún artista de los talleres de Ática, región de la Antigua Grecia, estando considerada como una de las obras maestras del Período arcaico de Grecia. Es un tipo de escultura que imperó durante los siglos VIII – VI a. C. Muestra la característica sonrisa arcaica[1]. El equivalente femenino son las korai (singular koré).

Otro de los detalles visto es el bajo relieve perteneciente al Templo de Atenea Niké de Acrópolis correspondiente con la imagen de la diosa ajustándose la sandalia del 410 a.C.

Era la diosa de la Victoria y se dice que era muy veloz al correr y al volar, y se cree que tiene algo que ver el que una diosa muy rápida se ajuste su sandalia… De aquí el gran uso que la famosa marca hace de este símbolo. La sandalia griega antigua, como en la imagen, se diferenciaban de las egipcias en que no tenían la punta levantada hacia el dedo y poseían protección lateral y resguardo para el talón, lo cual le hacía más fácil de calzar y más livianas para el correr.

Las famosas Cariátides del Erecteion[2] de las 6 originales, 5 están en el Museo, la otra como era de esperar en el British Museum. Las que están en el Templo del Erecteion en la Acrópolis son replicas. Está prohibido tomar fotos de ellas en el Museo, incluso estaban en fase de restauración por láser.

Museo Nacional de Arqueología

Un gran museo de imprescindible visita que contiene piezas únicas de la Antigüedad, como las estatuas de bronce de Poseidón y el Joven Jinete, la máscara de Agamenón o los frescos de Santorini, que a mi modo de ver es lo más significativo, sin dejar de destacar las esculturas griegas. Reitero lo que decía anteriormente “vaya por delante, que no tengo los suficientes conocimientos de la cultura helena, ni de la historia de Grecia para poder disfrutar-apreciar en toda su magnitud la riqueza arqueológica que aquí se expone…”

El edificio del Museo se inauguró en 1829, pero ha sido sometido a diversas expansiones y renovaciones. La más reciente reforma tardó un año y medio en completarse, período en el cual el museo permaneció cerrado, reabriendo sus puertas en julio de 2004, coincidiendo con la celebración de los XXVIII Juegos Olímpicos de Verano.

Valiosas colecciones de prehistoria entre las que destaco la Máscara de Agamenón, que es un objeto arqueológico descubierto en la acrópolis de Micenas en 1876 por el arqueólogo prusiano Heinrich Schliemann. Se trata de una máscara funeraria de oro que se encontró colocada encima de la cara de un cuerpo ubicado en la tumba V. Schliemann pensó que había descubierto el cuerpo del legendario rey griego Agamenón, y por ese motivo la máscara recibió su nombre. Sin embargo, estudios arqueológicos modernos sugieren que la máscara podría datar de entre 1550 y 1500 a. C., lo que la situaría en un tiempo anterior (unos 300 años) al que tradicionalmente se atribuye a la vida de Agamenón.

Uno de los descubrimientos procedentes de la ciudadela de Micenas, es la famosa vasija del guerrero, que data del siglo XII a. C. El arte cicládico[3] que inspiro a Picasso, tiene una buena muestra en la galería 6. Pero a mí me atrajo mucho los frescos minoicos de Acrotiri (Santorini), en especial “The Boxing Children[4], sepultados por un terremoto que sacudió la isla.

Visitar el Museo Nacional Arqueológico demanda de tiempo, y de una base cultural mínima para entender, comprender y asimilar toda la riqueza de sus joyas arquitectónicas, escultóricas o de orfebrería.

De todas, las ya mencionadas y sin dudas, las que son referentes internacionales: las estatuas de bronce de Poseidón y el Joven Jinete.

Poseidón

Posidón o Poseidón es el dios del mar, las tormentas y, como “Agitador de la Tierra”, de los terremotos en la mitología griega. El nombre del dios marino etrusco Nethuns fue adoptado en latín para Neptuno (Neptunus) en la mitología romana, siendo ambos dioses del mar análogos a Poseidón. En su aspecto benigno, Poseidón se concebía creando nuevas islas y ofreciendo mares en calma. Cuando se enfadaba o era ignorado, hendía el suelo con su tridente y provocaba manantiales caóticos, terremotos, hundimientos y naufragios.

La escultura en bronce de la figura se presenta como el Dios del cabo Artemisio, y se discute si el representado es Zeus lanzando un rayo o Poseidón lanzando su tridente.  Fue encontrada en 1928 en el fondo del mar cerca del cabo Artemisio, cerca de Histiaca, al norte de la isla de Eubea. Uno de los brazos de la estatua fue encontrado dos años antes, en 1926. La estatua viajaba dentro de un barco datado entre fines del siglo I a. C. y comienzos del siglo I.

El Joven Jinete

Otras de las escultura en bronce del Museo es el Jinete de Artemisión, es una escultura ecuestre que data del año 140 a. C. y que fue elaborada en la Antigua Grecia. Fue hallada junto a la de Poseidón en 1928 y 1937 en varios fragmentos en el fondo del mar, frente a las costas del Cabo Artemisión, situado al norte de la isla o región de la Antigua Grecia llamada Eubea.

No se sabe a cuál escuela artística puede proceder[5]  “Si anteriormente en los monumentos ecuestres el animal daba nobleza al hombre con su andadura, ahora es el tierno chiquillo quien se amolda al poderoso ritmo del galope. La unidad nace así no tanto de calcular el punto de vista cuanto de subordinar coherentemente la figura humana al conjunto” (P. Moreno).

 

Referencias:

 [1] Sonrisa arcaica es la denominación historiográfica que se ha dado a un rasgo estilístico característico de la escultura griega de la época arcaica anterior al estilo severo

[2] Su nombre, que quiere decir habitantes de la ciudad de Caria, en Laconia, viene, según se decía, de que siendo esta ciudad aliada de los persas durante las Guerras Médicas, sus habitantes fueron exterminados por los otros griegos y sus mujeres fueron convertidas en esclavas, y condenadas a llevar las más pesadas cargas. Se las esculpe a ellas, en lugar de columnas típicamente griegas, para que estén condenadas durante toda la eternidad a aguantar el peso del templo.

[3]  El arte cicládico se desarrolla durante el periodo Cicládico, desde el 3000 a. C. al 2000 a. C., en las islas Cícladas, en el mar Egeo, (Grecia).

[4] El Fresco de los boxeadores, que pertenece al sector B de la casa «Xeste 3», es un mural que representa dos jóvenes desnudos con un cinturón y guantes de boxeo. Su cabeza está rapada con la excepción de dos largos mechones que caen por detrás y dos más cortos sobre la frente. Su piel oscura indica su sexo masculino, tal y como era natural representar a los hombres en aquella época, a diferencia de las mujeres que se pintaban con la piel blanca. El joven de la izquierda utiliza brazaletes y collares que indican un nivel social superior

[5] Se denomina período helenístico (también llamado alejandrino) a una etapa histórica de la Antigüedad, cuyos límites cronológicos vienen marcados por dos importantes acontecimientos políticos: la muerte de Alejandro Magno (323 a. C.) y el suicidio de la última soberana helenística, Cleopatra VII de Egipto, y su amante Marco Antonio, tras su derrota en la batalla de Accio (30 a. C.).