MUSEOS CONVERTIDOS EN ESPECTACULOS

LA MASIVIDAD DE VISITANTES O MUSEOS CONVERTIDOS EN ESPECTACULOS

Enjambres de visitantes se agolpan en los grandes museos de arte de toda Europa en este año post-pandemico con un incremento notable de actividad mucho mayor que en el pasado 2022. El Louvre de Paris fue calificado como el museo más visitado del mundo en 2022, según la clasificación anual del Art Newspaper, con 7,7 millones de personas pasaron por la famosa pirámide de cristal.

Basta ver el listado de los 10 museos más visitados de 2022, para darnos cuenta de como avanzamos a pasos agigantados a sobrepasar la cifra de 230 millones de visitantes de 2019 antes de la pandemia.

                        MUSEOS                                                                    Millones de visitantes[1]

1.- Museo del Louvre, París                                                7.7

2.- Museos Vaticanos, Ciudad del Vaticano                    5.0

3.- Museo Británico, Londres                                             4.1

4.- Tate Modern, Londres                                                    3.9

5.- Museo Nacional de Corea, Seúl                                    3.4

6.- Museo de Orsay, París                                                    3.3

7.- Galería Nacional de Arte de Washington, DC            3.25

8.- Museo Metropolitano de Arte de Nueva York           3.2

9.- Centro Pompidou, París                                                 3.0

10.- Museo del Patrimonio Estatal, S. Petersburgo        2.8

El Museo del Prado alcanzó durante 2022 los 2.4 millones de visitas lo que supone un aumento del 115,43% respecto a 2021, pero lejos de los 3.2 de 2019. En cualquier caso estos valores significa una media de mas de 10,500 visitas diarias. En segundo lugar, el Museo Reina Sofía ha congregado a un total de 3.1 millones de visitantes en sus tres sedes: 1.2 visitantes en su sede principal, 1.3 al Palacio de Cristal, y 0,5 al de Velázquez. Esta cifra está aún por debajo de la de 2019, cuando se registraron casi 4,4 millones de visitas.

El proceso de control y gestion de accesos de los museos se ha digitalizado, en general, obligando a las citas previas para accesos con excepciones academicas o discapacidad, mayores controles de accesos, lo que sobrepasan, aun hoy, la masificacion de visitantes mas cruda y “cruel”, porque somete al visitante ansioso del disfrute del arte y el enriquecimiento cultural implicito, en un numero mas dentro de la “manada” – disculpenme la expresion, pero es lo que se siente. En esta era digital, ya no se elaboran folletos ni documentación escrita para que el visitante pueda recorrer la exposición e ilustrarse sobre la obra expuesta, solo la sintética información de la cartela y en cualquier caso un código QR, que te puede llevar por los senderos de las red a más información.

No es un fenomeno de hoy, ni exclusivo del Museo del Prado, se viene presentando desde hace algunos años en los grandes Museos del mundo.

Ya en 2018/19 en el Louvre lo viví y en el MET de Nueva York, en cada sitio con sus matices y caracteristicas significativas y lo reflejé en un articulo que denominé: “Una escapada hacia adelante”, que sintetizaba las manifestaciones de la masividad del turismo en las grandes ciudades y museos europeos. El “nuevo concepto de turismo del siglo XXI”, que algunos denominan “Turismo 3,0[2], que llenan hasta el límite los espacios de Salas y Galerías de los Museos, como lo hacen en los Centros Comerciales, con idénticas conductas, haciendo perder a los Museos “la función educativa, de formación del juicio crítico y de expansión del placer estético, que es preciso reclamarles[3].

Recuerdo que entré en el Louvre esa mañana del 17 de marzo de 2018, con una temperatura gélida de entre -1ºC y 0ºC, con el primer grupo de las 9:00 am, y apresuré mis pasos por las salas del ala DENON, en busca de la Gran Galería, con la pretendida intención de poder ver con un poco de tranquilidad – quizás por última vez en lo que me queda de vida -, La Gioconda[4].

Cuál fue mi sorpresa al ver que ya a esa hora había unas veinte y tantas personas alrededor del cuadro, que en los años 70 vi, sin más protección, que la normal de un museo de entonces, expuesto entre otros, sin ninguna medida especial adicional, mientras que hoy es parte de un complejo sistema de protección de seguridad – cristales blindados, empotrado en una vitrina especial[5] y con una permanente protección física y una barrera que te aleja al menos 5 metros de la obra… Yo, ni pensar en apreciar detalles… mis limitaciones visuales y las deformaciones del grueso cristal blindado de protección hacen que veas, algo parecido a lo que conociste o puedes ver en postales y fotos en folletos o catálogos especializados.

A las 10:30 am, tras visitar algunas pinturas, en especial de Delacroix, de las que soy admirador, y que aquí se exhibe en la Sala 77, “La libertad guiando al pueblo”, o “La balsa de la Medusa” de Géricault , y disfrutar de un café el Café Mollien, en el extremo de la galería de pintura francesa del ala Denon, regresé a ver cuántos visitantes luchaban por hacerse un selfies ante La Gioconda… y no debo negarles que me asombró, que al menos, más de 200 personas se aglomeraban, incluidos niños y ancianos en sillas de ruedas, en el espacio de esta Sala 6 del ala Denon del Museo.

 

No sé cómo abordar de otra manera este tema, que, valorando su lado menos positivo, tanto para las infraestructuras que soportan los tesoros de las Bellas Artes, a lo largo y ancho de este planeta globalizado en el que vivimos… Fueron infraestructuras, por lo general adaptadas de otros diseños y conceptos, a los de uso de pública concurrencia, y que en unos inicios fueron simples adaptaciones, que las normas y exigencias de seguridad para las personas, y las piezas y cuadros expuestos exigían, y que el incremento de agresiones y situaciones de posibles emergencias exigían. Hoy el Louvre, amplía constantemente espacios expositivos, restando de los disponibles en patios y jardines, presionado por las afluencias masivas de visitantes. Ya desde 2015 el turismo ha sobrepasado la cota de los 1000 millones de viajes internacionales al año, lo que nos obliga a pensar en que hacer para regular/controlar estos flujos y magnitudes de visitantes a los Museos nunca antes conocidas, para que se pueda garantizar su “función educativa, de formación del juicio crítico y de expansión del placer estético”.

Jorge A. Capote Abreu

Referencias:

[1] Datos de https://forbes.es/lifestyle/267796/estas-han-sido-las-10-galerias-de-arte-mas-visitadas-del-mundo-en-2022/ La guerra de Ucrania y la estrategia china de COVID hacen que estas cifras sean mucho más bajas para los museos asiáticos y rusos de lo que habrían sido en otras circunstancias.

[2] Ver blog de Joan Marcos en https://joanmarco.com/turismo-30-que-es/

[3] http://www.elcultural.com/revista/arte/La-Gioconda-en-la-jaula-del-espectaculo/11671

[4] El Retrato de Lisa Gherardini, esposa de Francesco del Giocondo más conocido como La Gioconda, también conocida como La Mona Lisa, es una obra pictórica del pintor renacentista italiano Leonardo da Vinci.

[5] Sera trasladada a una sala especial – la Sala de los Estados – en abril y contara con 200 m2. Contará con una nueva vitrina contra todo tipo de daños y eventuales ataques terroristas.