Encontrarse con Dios…

MIS IMPRESIONES SOBRE EL LIBRO

ENCONTRARSE CON DIOS

de Franz Jalics – Obras Completas

Ediciones Sígueme – Salamanca (2023) – ISBN: 978-84-301-2096-3

SINOPSIS

“Si lo que se dice sobre Dios no parte de la vida y no aboca en ella, no pasará de ser un discurso que, en el mejor de los casos, amueblará la cabeza, pero, ciertamente, no alimentará el alma. Dicho de otro modo: fuera del presente, no hay Dios; Dios se manifiesta cuando la vida es auténtica”.

Así empieza Encontrarse con Dios, el primer libro que escribió Franz Jalics, extraordinario maestro de oración. Siendo una obra primeriza, brillan ya en ella las convicciones espirituales que acompañarán a Jalics durante toda su vida: que todo lo humano, si es tal, es de alguna manera también divino; y que todo lo que llamamos divino ayuda al ser humano a ser verdaderamente él mismo.

Esto es, precisamente, lo que significa Jesucristo: que no hay salvación fuera de lo humano, y que la salvación es la plenitud de lo humano.

MIS IMPRESIONES

Esta es una consecuencia, como en muchos libros al que me lleva otro libro, y a este me llevó Pablo D’Ors (https://es.wikipedia.org/wiki/Pablo_d%27Ors) , de cuyos textos disfruto desde hace algún tiempo. Libros que me llevan a meditar y a seguir sus llamadas de reflexión, de análisis de búsqueda de la verdad, de la belleza y del bien. A encontrar, como en “Biografía del Silencio”, un sendero espiritual que no sigue el sendero del comercio o del marketing. “Es maravilloso constatar como conseguimos grandes cambios en la quietud mas absoluta, Porque no es sólo que el silencio sea curativo, también lo es la quietud” dice el autor.

Así mismo, en “Los contemplativos”, D’Ors nos invita a leer esas historias como si estudiaras un libro de medicina: tratando de averiguar si padeces alguno de los síntomas que en él se describen.

Ahora me enfrente a “Encontrarse con Dios” de Franz Jalics, editado por D’Ors, es de 2023, aunque con una primera edición que vio la luz en 1970 con el titulo de “El encuentro con Dios”. La edición actual se abre “a modo de” prologo, escrito por Pablo D’Ors, el cual se reconoce desde el principio como un discípulo de Franz Jalics, como un continuador de su misión, a pesar de considerar claramente que la tarea no es nada fácil.

Su propósito es intentar poner en orden en los papeles de su maestro, lo cual le lleva a tomarse algunas libertades literarias en relación con el manuscrito original. El objetivo es que el resultado final pueda devolverle a la obra una cierta actualidad lingüística que allane el cambio a los creyentes y buscadores espirituales de hoy que quieran acercarse a ella.[1]

La obra se estructura en tres partes: “El encuentro personal”, “El encuentro con Dios” y “El encuentro cristiano con Dios”, en las que se encuentran los principios básicos de la espiritualidad de Jalics: “Si lo que se dice sobre Dios no parte de la vida y no aboca a ella, no pasara de ser un discurso que, en el mejor de los casos, amueblara la cabeza, pero ciertamente no alimentara el alma”. Resumidamente se diría:

  • El encuentro personal. Es esencial para el conocimiento mutuo y la realización de las personas, que se produce a través del lenguaje, a través del cual nos comunicamos y expresamos nuestros valores y nuestra interioridad. Es imposible crecer como personas, comunicar e incluso conocernos y/o conocer a los demás, a la realidad que nos rodea y a nosotros mismos. La autenticidad y correspondencia entre lo que pensamos y hacemos fortalece nuestras lazos y vínculos. El encuentro personal, precisa el autor, nos libera del aislamiento y nos brinda oportunidades de crecimiento.
  • El encuentro con Dios. Está basado en la actitud de fe, esperanza y amor que tenemos hacia los demás. Conocer a Dios implica una búsqueda constante. Aunque Dios es invisible, está presente en todo y en todos de una manera mas real que cualquier otra presencia. Su revelación es de manera simbólica. Encontrar a Dios implica encontrar sentido en la vida y una interpretación personal de las manifestaciones divinas. Ver a Dios y su obra en cualquiera de las expresiones o actuaciones, es simbólico, pero trae salvación y gracia. La fe aparece, así como la respuesta humana al amor de Dios, el cual promueve un encuentro, que siempre es entre personas y tiene un aspecto dinámico y continuo. Siempre teniendo en cuanta que el culto a Dios es simbólico y que debe entenderse en su lenguaje simbólico.
  • El encuentro cristiano con Dios. Implica vivir en Jesucristo, que nos enseña la importancia de las relaciones humanas en nuestra relación con Dios. Buscar a Dios como lo hizo Jesus, a través de la oración y el amor. Solo así purificamos la imagen que tenemos de Dios. Como cristianos, tenemos la responsabilidad de trasmitir la fe y compartir el amor de Dios con los demás. La revelación cristiana es un mensaje de Dios, que arroja luz sobre nuestra vida y nos invita a una interpretación más profunda del mundo.

Encuentro con Dios termina con un epilogo, en cuyas paginas Jalics señala que intentado hacer ver cómo nos conocemos unos a otros y cómo la intención, pensamientos y voluntad de las personas se manifiestan mediante símbolos. Que el verdadero encuentro es lo que nos salva del egoísmo y lo que nos redime de la soledad.

Jalics, a lo largo de su obra, ha hablado de Dios en cuanto misterio invisible, y de que, para llegar a conocerlo, se precisa una actitud personal. Todo encuentro entre personas tiene una dimensión religiosa y constituye un símbolo del encuentro con Dios.

Es un libro profundo, serio y fundamental, le califican los editores y yo así lo confirmo. Un lenguaje sencillo enfocado a aquellas personas que buscan en si mismas, en los demás y en Dios, las mayores de sus riquezas espirituales y humanas.

JACA – Santander, abril de 2024

Referencias:

[1] La obra “Encontrarse con Dios” puede descargarse en PDF de https://revistas.comillas.edu/index.php/razonyfe/article/view/20676