Los BRICS para preocuparse o no…

Acaba de terminar la reunión de los BRICS[1], en Johannesburgo (Suráfrica) y el mundo ha aplaudido con efusión la ampliación de esta organización de corte económico, político y social formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, que se fundó en 2006.

Sin dudas la aparición de un grupo de países que intentan abrir una puerta al mundo multipolar es importante. Los BRICS han generado preocupación, polémicas en las potencias occidentales: EE.UU. y los anglosajones, impuestas al mundo en los últimos 200 años. Ha sido una gran operación de relaciones públicas, orquestada por Rusia, China y Arabia Saudita, despertando una gran expectativa mediática a lo largo y ancho del planeta. Se ha publicitado como una “llave para un nuevo mundo”, basta referirse a la frase de Xi Jinping cuando dijo “Esta es una gran familia y esta familia se amplía” a Argentina, Egipto, Irán, Etiopía, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos.

“El desarrollo es un derecho inalienable de todos los países, no un privilegio de unos pocos. Los países BRICS deben ser pares en el camino del desarrollo y la revitalización, oponerse a los actos de desacoplamiento y perturbación de las cadenas industriales y de suministro, así como a la coerción económica”, aseguró Xi, lanzando un claro dardo a su rival de Washington, que está en plena cruzada de sanciones tecnológicas contra Pekín.

Para una justa valoración se debe analizar y valorar lo que hay detrás de cada expresión y mas aun de cada acción. ¿Qué buscan detrás de este escenario sus participantes? La geopolítica no puede analizarse desde posiciones emocionales. Brasil, es decir Lula, no deseaba algunas de laS incorporaciones, según dicen los expertos. China, según las informaciones, pretendía que ingresaran 10 países y en los debates y acuerdos finales se redujeron a los 5 finalmente aceptados.

Hay que estar conscientes de que los BRICS no son los Países no Alineados de los años 50, porque en su seno tienen tres potencias nucleares: China, Rusia y la India. Nadie debe esperar milagrosas y piadosas conductas benefactoras. Los países pobres deben estar conscientes que no se trata de “cambiar el collar, sino dejar de ser perro”. Y eso solo se logra con un gran esfuerzo propio, buscar aunar esfuerzos locales, regionales que pueden potenciar sus intereses.

Desde luego que todos esperamos que los BRICS no emulen las cosas malas de las potencias prevalecientes durante los últimos 200 años: invasiones, bloqueos, saqueos o extorsión, etc., etc.[2] Ganar espacios comerciales, con grandes eslóganes en contra del “neocolonialismo actual” y a los países que “promueven su propia hegemonía”.

Los nuevos miembros aumentarán la participación de los BRICS en el producto interno bruto mundial del 32% al 37% sobre la base de la paridad del poder adquisitivo, incluye a pesos pesados del petróleo como Irán y Arabia Saudí.

Los países pobres y dependientes deben reflexionar y analizar cada paso que den, porque sin dudas, se abre un nuevo escenario que no tenían, pero con sus peligros y aristas de atenciones especiales. La propia dinámica del comercio lleva, a veces, a los países a tener actitudes o conductas imperialistas.

Jorge A. Capote Abreu

Referencias:

[1] BRICS es el acrónimo de una asociación económica-comercial de las cinco economías nacionales emergentes que en la década de los 2000 eran las más prometedoras del mundo.

[2] Como simple referencia: El PCCh apoyo a Videla y comerciaron con Pinochet, porque eran sus intereses, aunque reconozcamos que no fueron los que organizaron el Golpe de Estado contra Allende en 1973.