Liberalismo digital…

MIS IMPRESIONES SOBRE EL LIBRO

LA SILICOLONIZACION DEL MUNDO” – La irresistible expansión del liberalismo digital

de Eric Sadin


Caja Negra Editora – ISBN 978-987-1622-65-8

SINOPSIS

Cuna de las tecnologías digitales (Google, Apple, Facebook, Uber, Netflix), Silicon Valley encarna el triunfo industrial más insolente de nuestra época. Esta tierra de buscadores de oro se ha convertido en la posguerra en el centro de desarrollo del aparato militar y de la informática, y hoy es sede de un frenesí innovador que declara obrar por el bien de la humanidad, pero define nuestras existencias con finalidades privadas.

Silicon Valley no remite solamente a un territorio. Es también, y antes que nada, un espíritu en vías de colonizar el mundo. Se trata de una colonización de un nuevo tipo llevada adelante por numerosos misioneros (industriales, universidades, think tanks) y por una clase política que incentiva la edificación de valleys en los cinco continentes bajo la forma de ecosistemas digitales y de incubadoras de empresas start-up.

Este libro describe la trayectoria de Silicon Valley, desde sus orígenes en la contracultura y la psicodelia californianas hasta la institución de un capitalismo de nuevo cuño, un tecnoliberalismo que, a través de los objetos conectados y la inteligencia artificial, pretende extraer beneficios del menor de nuestros gestos, inaugurando la era de una “industria de la vida”. Más allá de un modelo económico, lo que se instaura es un modelo civilizatorio basado en la organización algorítmica de la sociedad que trae aparejada la prescindencia de nuestro poder de decisión. La silicolonización del mundo pretende desarticular los fundamentos de la retórica de la emancipación digital, para recuperar los niveles de soberanía individual y colectiva que nos fueron arrebatados bajo el modo de vida californiano.

MIS IMPRESIONES

No es fácil la lectura de los libros de Eric Sadin[1] para quienes no estamos versados con sus enfoques filosóficos y sus expresiones técnicas que no son de común uso, al menos en el campo científico técnico en el que me he desarrollado. Ya en la lectura de su libro “La humanidad aumentada” (2017), apareció un concepto que tuve que interiorizar no sin dificultades, el de una “gubernamentabilidad algorítmica”, cierto es que cuando lo logras insertar en tus conceptos, fluyen con naturalidad.

Ahora he tratado de hacer estas IMPRESIONES sobre uno de sus últimos libros publicados en español por Caja Negra Editora[2]: LA SILICOLONIZACIÓN DEL MUNDO. La irresistible expansión del liberalismo digital (2018).

En este libro Sadin analiza a Silicon Valley, como la cuna de la investigación y desarrollo de las tecnologías digitales y la manera en que ésta ha tratado de redefinir nuestras existencias mediante el uso de los ecosistemas digitales. Su análisis de la “silicolonización” y su sentido colonizador, lo expanden como un “sistema de explotación conceptual”, en primer orden, expandiendo los preceptos tecnológicos como lo que denomina “la biblia siliconiana”. Una doxa, al decir de Sadin, difundida por los industriales, economistas, universidades, los think tanks y los teóricos del management o los impulsores start-uppers que rompen esquemas. Todos alentados por la clase política, convencidos de que “Hay que adaptarse a lo que haga Silicon Valley[3].

Analiza desagregadamente la “Genesis y auge de Silicon Valley”, desde su genealogía contractual del tecnoliberalismo hasta las fases del complejo militar-industrial a la retórica de la emancipación individual. El primer Silicon Valley fijó los principios fundadores con el primado de la alta tecnología, la experiencia universitaria y los “parternariados” entre la industria de la electrónica y el campo militar y un espíritu que valoraba la iniciativa empresarial en el origen de lo que más tarde fue denominado la cultura del riesgo.

El segundo Silicon Valley está marcado por un rechazo frontal del primer Silicon Valley. Tiene una nueva concepción potencialmente emancipadora y opuesta a la instrumentalización de la tecnológica con fines funcionalistas. El tercer Silicon Valley con el alba del nuevo Milenio, del ágora electrónica global, con los aviones que se estrellan contra el World Trade Center y el Pentágono se acaban los tiempos de las empresas “Punto-com” para dar paso al pragmatismo de exaltación frenética de la razón fría y calculadora. El cuarto Silicon Valley, Sadin analiza la etapa de la inteligencia artificial (IA) sale por fin de su largo invierno y la introducción del smartphone en 2007 instituyó la conexión espacio-temporal virtual ininterrumpida y la Economía de las aplicaciones.

Aparece un Nuevo Silicon Valley que conjuga la expansión y el advenimiento de una “Industria de la vida”. Silicon Valley hace valer su visión del mundo con el único objetivo de buscar beneficios y provocar una inflexión, cada vez más firme, en el curso de nuestras existencias individuales y colectivas, en todo instante y en todo lugar.

Ciertos medios afirman, que los responsables las administraciones del Estado y la clase política iría “a la zaga” del movimiento general de la “innovación digital”, o incluso que “no entendería gran cosa sobre las mutaciones tecnológicas contemporáneas”. Este postulado equivocado, dice Sadin, supone, primero, que la verdad se ubica del lado de aquellos que sí habrían comprendido e integrado la naturaleza de dichas evoluciones, y oculta, luego, el vivo y reciente voluntarismo de los responsables políticos para sostener, por medio de fondos públicos, el desarrollo de la “economía del dato”.[4]

¿Qué es La French Tech[5]?, se pregunta Sadin, y la relaciona con la self-colonizacion de los territorios, que desde los primeros años del siglo XXI, se tienen por la construcción de valleys en los cinco continentes, bajo formas de parques industriales, tecnológicos o incubadoras destinados a la creación de start ups, en el ánimo de unir a los distintos actores y subirse sin demora al tren de la economía de datos. Polos de competitividad que se benefician de subvenciones concedidas por la Administración, que en caso de la marca La French Tech, que pretende rivalizar con la poderosa águila que es Silicon Valley, y que exhibe como logo un gallo bermellón[6] generado aparentemente por un programa de imágenes sintéticas que dataría de los años noventa, con la mirada perdida y en una postura aceptablemente rígida y torpe.

Ilustración de Jocelyn Collages

El ícono, de diseño pasado de moda y de modestia sorprendente, ¿expresa una confesión inconsciente en cuanto a la imposibilidad de rivalizar verdaderamente con el modelo original a pesar de las intenciones anunciadas? Y concluye Sadin, “porque el gallo nunca se va a transformar en águila y siempre va a ser esta última la que, al final de la historia, devore su carne y su alma”.

Francia, que en otros tiempos supo ser una de las grandes potencias coloniales y que difícilmente supo liberarse de ese pecado, se somete hoy con entusiasmo a un modelo que contribuye a alterar su especificidad industrial histórica en favor del modelo siliconiano.

Destaca el filósofo, conviene proceder a un análisis del “contagio de las ideas”, o una “epidemiología de las representaciones”, para retomar los términos de Dan Sperber[7]. Es decir, examinar ciertos micro mecanismos psicológicos que, a fuerza de enredarse y mantenerse vigentes, engendran macro fenómenos sociales.

Sadin afirma que se ha cruzado un umbral y asistimos a un alto nivel de entusiasmo emparentado con el misticismo deslumbrado de un Merlín encantador[8], ridículamente vestido con un traje de Superman, que nos libera de las angustias de la época. Habría que pasar, entonces, de una psicosociología[9]–como la pregonada por Gilbert Simondon, cuyo objetivo era definir los componentes psicológicos que influyen en las evoluciones técnicas más allá de su transcurso aparentemente “natural”– a una psicopatología, que es tanto el propio Silicon Valley como el “deseo de Silicon Valley”. Y precisa un fenómeno de nuevas enfermedades mentales de nuestro tiempo: el psiliconismo.

Hace mención el autor a Frantz Fanon[10], un estudioso lúcido y metódico de la colonización, y las luchas descolonizadoras, que también era psiquiatra de profesión, vinculó los fenómenos de la colonización con las patologías psiquiátricas a través de las formas de desposeimiento a las que inducen. Sadin vincula el desposeimiento respecto de nuestro poder de deliberación colectiva relativa a un fenómeno que se pretende inevitable y se impone bajo una precipitación irreflexiva y culpable. A la vez que considera, el desposeimiento – mas determinante todavía, aunque de otra manera – de la autonomía de nuestro juicio causada por el hecho de que el principal resorte de este modelo económico depende de la neutralización de la libre decisión y de la espontaneidad humana.

 JACA – Santander, marzo de 2024

Referencias:

[1] Eric Sadin, nacido el 3 de septiembre de 1973, es un escritor y filósofo francés, conocido principalmente por sus escritos tecnocríticos.

[2] Caja Negra Editora argentina, lleva más de 15 años dedicados a elaborar un repertorio de recursos críticos para interferir las estructuras del presente y multiplicar futuros.

[3] «Hay que adaptarse a lo que haga Silicon Valley», afirma Paul-François Fournier, del BPI, en Liza Kroh, «French Tech: label affaire» Libération, 5 de enero de 2016. El BPI (Banque Publique d’Investissement (Banco Público de Inversión), también «Bpifrance») es un establecimiento público que destina fondos de apoyo a empresas start-up y de «La French Tech», en un presupuesto consagrado a ello que se elevaba, cuando se creó en 2012, a 600 millones de euros, y que fue incrementado en 1,4 millones de euros anuales hasta 2016.

[4] https://lab.cccb.org/es/la-silicolonizacion-del-mundo/

[5] La French Tech: Fue una “etiqueta comercial” creada por el gobierno (francés) para las start-ups francesas en auge.

[6] Tomada de https://www.liberation.fr/futurs/2016/01/05/french-tech-label-affaire_1424518/

[7] Dan Sperber (1996). “El contagio de las ideas. Teoría Naturalista de la Naturaleza”, París: Odile Jacob.

[8] Merlín Encantador relato de dibujos animados para los más pequeños sobre la leyenda del rey Arturo (aquí siendo todavía joven), el mago Merlín y la espada Excalibur. Aventuras mil, magia y fantasía para otro gran éxito de la Disney

[9] Sobre la noción de «psicosociología», v. Gilbert Simondon (2017). Sobre la técnica, Buenos Aires: Cactus.

[10] Frantz Omar Fanon, también conocido como Ibrahim Frantz Fanon (Fort-de-France, Martinica, Francia; 20 de julio de 1925–Bethesda, Maryland, Estados Unidos; 6 de diciembre de 1961), fue un revolucionario, psiquiatra, filósofo y escritor francés-caribeño, de origen martiniqués. Su obra fue de gran influencia en los movimientos y pensadores revolucionarios de los años 1960 y 1970