Las sagradas escrituras y sus interpretaciones

INTERPRETACIONES DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS II

Añadir una pequeña pincelada a este erudito mundo de las interpretaciones de las Sagradas Escrituras, es como una gota de agua en el infinito mundo de los textos biblicos, base de nuestras creencias, de nuestra Fe. A ello van encaminadas éstas líneas, obtenidas de numerosos textos de consultas y referencias que hoy internet y la IA pone a nuestro alcance.

Es necesario señalar que los grados del enfoque de la interpretación de los textos bíblicos varía, ya sea éste desde el punto de vista de la religión judía, católica o protestante. La fe judía entiende que la revelación divina se realizó mediante dos vertientes complementarias: la escrita, la Tanaj[1], y la oral. Se podría decir, una revelación que fluye articuladamente en función del propio sentido orgánico de una revelación a la que se le puede realizar una hermenéutica abierta.

El caso católico es distinto porque aparte de que la religión católica no tiene el sentido étnico judío, sino universalista, con lo que esto repercute en su apreciación del significado de los textos bíblicos, el catolicismo hace de la tradición de la Iglesia («doctores tiene la Santa Madre Iglesia«) el árbitro y maestro del sentido de las Sagradas Escrituras, que serán, en definitiva, complemento de las decisiones finales de los prelados católicos, con el papa a la cabeza, a quien se le reserva la prerrogativa de la infalibilidad. Es, la católica, una hermenéutica bíblica complementaria a la tradición de la Iglesia.

Los protestantes, por el contrario, ciñen la interpretación de los documentos bíblicos exclusivamente a los propios textos que componen la Biblia. «Scriptura Scripturae Interpres» (La Biblia se interpreta a sí misma) es su punto de partida hermenéutico del que las iglesias protestantes, en general, dependen ya que entienden, como dogma de fe, que la revelación divina del Dios de Israel en Cristo, está compendiada exclusivamente en los sesenta y seis textos que componen sus biblias.

En el ámbito académico, muchos estudiosos de ciencias bíblicas defienden el uso del término Biblia hebrea (o escrituras hebreas) como sustituto de los términos menos neutrales con connotaciones judías o cristianas como (como Tanaj o Antiguo Testamento). A su vez, otros estudiosos le ven al término Biblia hebrea una interpretación más bien lingüística (textos escritos originalmente en hebreo y arameo antiguos), por lo que siguen usando los otros términos para referirse a los compendios concretos de libros judíos y cristianos.

En hebreo, la palabra Tanaj sirve para la Biblia judía mientras que para la Biblia cristiana (tanto Antiguo como Nuevo Testamento) se usa la palabra latina (Biblia, que coincide con la forma española). A su vez, la traducción de la palabra Tanaj a otros idiomas en el ámbito judío es sencillamente Biblia en el idioma que corresponde (Bible, Bibel, Bijbel, etc.).

 

Referencias:

[1] La Tanaj, a menudo llamada simplemente «Tanaj» o «TANAKH», es la colección de textos sagrados del judaísmo. El acrónimo Tanaj son las tres letras iniciales hebreas (con la puntuación diacrítica que sirve de vocal) de cada una de las tres partes que componen las escrituras judías:

  1. La Torá, ‘Instrucción’ o ‘Ley’ – los cinco libros de Moisés (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio)
  2. Los Nevi’im, ‘Profetas’
  3. Los Ketuvim, ‘Escritos’ o ‘Hagiógrafos’

En un principio, la palabra Torá en su uso más genérico también sirve para la Biblia judía en su totalidad (las tres partes), aunque en su más limitado sentido se refiere a la primera parte del Tanaj, cuyo nombre recibe.

La letra inicial kaf de (Ketuvim) (se escribe de derecha a izquierda) es letra final en el acrónimo (Tanaj), y por ser última letra toma la forma de kaf final y se pronuncia suave, como J, no como K; por eso es Tanaj y no “Tanak”.