Inquietud o Temor…

Hoy quiero compartir con ustedes una preocupación que ha estado pesando en mi mente desde hace bastante tiempo, un temor que considero tanto interno como íntimo. Esta inquietud se relaciona directamente con la cohesión social, un tejido frágil que, al romperse, puede abrir las puertas a fuerzas que podrían cambiar el rumbo de nuestra sociedad.

Me refiero específicamente a la amenaza que enfrentamos cuando la falta de cohesión social permite que la extrema derecha gane terreno. Es un temor que va más allá de las diferencias políticas, es una preocupación por la salud misma de nuestra convivencia. Sin un fuerte lazo social, estamos expuestos a tensiones que podrían dividirnos y debilitarnos.

Es esencial reconocer que las tensiones sociales, no son simplemente fenómenos naturales e inevitables. Más bien, son señales de desafíos subyacentes que requieren nuestra atención y acción. Ignorar estas tensiones o tratarlas superficialmente solo podría allanar el camino para la aparición de extremos que buscan capitalizar la discordia.

Lo que me preocupa profundamente, es la falta de una respuesta política efectiva, para abordar y corregir estas tensiones. No se trata solo de un problema social, sino de un llamado a la acción política responsable. Necesitamos líderes que estén dispuestos a trabajar en la construcción de puentes en lugar de muros, que busquen soluciones inclusivas en lugar de polarizar a la sociedad.

La cohesión social no es un lujo, sino un fundamento crucial para una sociedad fuerte y resistente. Es un recordatorio, que como ciudadanos, compartimos un destino común que trasciende nuestras diferencias individuales. La falta de cohesión social nos hace vulnerables a fuerzas que buscan dividirnos y debilitarnos.

En estos tiempos, más que nunca, necesitamos un compromiso político que promueva la unidad y la comprensión. No podemos permitirnos el lujo de subestimar el poder de la cohesión social y la importancia de enfrentar las tensiones sociales con soluciones políticas sólidas y equitativas.

Sigamos trabajando juntos para construir una sociedad, donde la cohesión social sea la norma y no la excepción. Enfrentemos nuestros temores con valentía, abrazando la diversidad y construyendo un futuro en el que todos podamos prosperar juntos.