«FRAGMENTOS» de GEORGE STEINER

SINOPSIS

George Steiner desarrolla una síntesis de sus intereses intelectuales y vitales y reflexiona sobre la educación, el mal, el dinero o la religión.

El hallazgo ficticio de un pergamino dañado por el fuego en las ruinas de una villa de Herculano invita a George Steiner a interpretar el sentido del texto original, que algunos atribuyen a Epicarno de Agra. El legado de este supuesto moralista y retórico del siglo II a. C. se confunde con lo que podría ser una síntesis de los intereses intelectuales y vitales del propio Steiner.

Jugando con la conjetura, George Steiner reflexiona sobre la elocuencia del silencio (lo no expresado) en la poesía y la filosofía, las gratificaciones de la amistad, el potencial de la educación y la rareza del talento, la realidad ontológica del mal, la omnipotencia del dinero, los peligros de la religión, la trascendencia de la música y la libertad de elegir la muerte.

No podemos concebir la actividad intelectual de nuestro tiempo sin el pensamiento de Steiner” Alberto Manguel, El País.

MIS IMPRESIONES

Este pequeño y liviano libro de Steiner es una de esas joyas raras que concentran en sus páginas la sabiduría atesorada a lo largo de su intensísima vida consagrada al conocimiento. Este humanista gigantesco se inventa un pergamino carbonizado y su autor, Epicarno de Agra, en el que apenas se leen algunas frases sueltas que él maneja como aforismos capaces de provocar las interrogantes que nos inquietan a los seres humanos.

La necesidad humana de encontrar un interlocutor (amigo o amado), alguien que sepa escuchar y entender nuestras narraciones y que estimule el deseo de contarlas con esmero: alguien que merezca llamarse . George Steiner trata en uno de sus “Fragmentos” (Siruela/Arcadia) este asunto capital, recordando aquellas palabras de Montaigne con las que definía la amistad, o sea la interlocución perfecta: “Porque él es él, porque yo soy yo”.

Dividido en 8 capítulos, Steiner[1], nos desgrana a sus 87 años, y siempre tomando como excusa el manuscrito azarosamente hallado de Epicarno de Agra, sus reflexiones y valoraciones. Recorre temas como “Cuando el rayo habla, dice oscuridad”, “Amistad, homicida del amor”, “El mal es”, hasta la conjeturable existencia de Dios, o en el octavo y último, la indeclinable muerte, que titula: “Amiga Muerte”. En su nota sobre el libro de Francisco Calvo en Babelia de El País[2] dice: “En cualquier caso, lo más significativo de esta deambulación histórica entre los siglos II y XXI después de Cristo, en la que Epicarno y Steiner intercambian sus papeles, es que todo ha cambiado menos lo fundamental, porque ninguno de nuestros prodigiosos avances tecnológicos han apaciguado nuestra menesterosidad; por ejemplo: el éxito de prolongar nuestra existencia le lleva a Steiner a demandar la legalización de la eutanasia, que, si para Epicarno era algo “natural”, ahora implica vérselas con la ley, algo odiosamente más complejo; esto es: una negociación servil

De la misma forma juega en el capitulo 1 “Cuando el rayo habla, dice oscuridad”, con las múltiples mitologías y cosmologías que atribuyen valores al relámpago, como señales que presagian y anuncian la inminencia de la tormenta. Las fértil paradoja de la filosofía griega de la negación, le sirve para afirmar que “Asegurar que algo existe es también postular que quizás no exista”. “Lo que no se puede conceptualizar no se puede decir; lo que no se puede decir no puede existir”. La ambigüedad se liga a sus funciones oraculares y emblemáticas.

En “Amistad, homicida del amor”, destaca el valor y el papel trascendente de la amistad, philia, en la sensibilidad clásica. Dice con rotundidad:  Nada supera “ser un amigo para un amigo” rememorando al famoso filosofo, Schiller[3].  Destaca en frases contundentes conceptos y criterios para reflexionar: “La fuente de la amistad es insondable”. Sentencia con fuerzas: “El hombre o la mujer inmune a la amistad, que no tiene amigos, ya sea por accidente o por designio, es un exiliado, un caminante de la noche” Precisa, la amistad nos autoriza a decir “Yo soy porque tu eres”. Y encerré en un cuadro, en mis subrayados, esta bella y profunda afirmación:

El amigo verdadero se vanagloria por los laureles del otro. Homero y Virgilio sabían que la philia es indispensable para la sin razón sacrificial del combate; para la solidaridad entre hombres armados que se enfrentan a la muerte.

Donde hay amistad hay amplitud selectiva de criterio, sentencia párrafos mas adelante. Y puntualiza: “La amistad puede definirse como el acto gratuito, pero profundamente significativo, de quienes están en libertad”. Y con mayor alcance puntualiza: “La simetría del aprecio, de colaboración en el valor, la diferenciación creativa, la promoción política del amigo, forman parte integral de la relación”. “La amistad es aquello que apasiona dentro de la razón, dentro de la bondad desinteresada que hace generoso al pensamiento e inteligente al corazon”.

Hay un capitulo que me fue sumamente interesante, el capítulo 3: “Hay leones, hay ratones”, que comienza con una reflexión filosófica importante: “Todos los seres humanos son iguales en virtud de limitaciones psicológicas elementales. Requieren oxigeno y proteínas. Tienen que dormir y defecar, La gran maestra de la democracia es la muerte. Todo mortal debe extinguirse (aunque Tolstoi no estaba tan seguro de ello).

La resistencia física, el arrojo atlético, las extremidades de un bailarín, una buena visión y la agudeza del oído del rastreador distinguen a un hombre de otro. A su vez la enfermedad conjuga tiempo y espacio. La buena salud es el laureado huésped del ser.  La percepción del cuerpo difiere dentro de las culturas, dentro de las generaciones. Ciertos pueblos valoran la corpulencia en las mujeres o en sus luchadores icónicos. Otros se empeñan por alcanzar la delgadez extrema. En unos pueblos condenan a las personas bizcas- Algunos chamanes consideran el estrabismo como signo de que posee un don profético.

Puntualiza: “Lo que resulta evidente es que, desde el punto de vista estadístico, la destreza analítica, estética y política son excepcionales; en cualquier momento dado y en cualquier comunidad, hay muy pocos leones y una multitud de ratones”. Y se pregunta: ¿Cómo debemos hallar sentido a la abierta injusticia de la distribución de talento entre los seres humanos?; ¿Cómo debemos entender que nueve décimas partes de las personas contribuyen en prácticamente nada al avance del conocimiento, a los logros estéticos o científicos, y al legado de quienes son excepcionales, del cual depende la civilización?

Para millones de niños la educación de calidad, la alfabetización y las habilidades matemáticas básicas, el acceso a las artes y a las ciencias, es una utopía remota.

Afirma el autor que “excluyendo la catástrofe política y el gusto de la humanidad por la masacre, la educación mejorará. […] Una escolaridad decente llegara a mas y mas niños sin importar su origen étnico o económico. La asistencia medica se expande […] La tecnología de la información, la toma electrónica de imágenes, la diseminación planetaria de textos, música, gráficos, científicos y artísticos en una escala hasta ahora impensable”.

Y precisa párrafos más adelante: “Una mayoría incalculable de la humanidad elegirá ver telenovelas nen vez de leer a Esquilo; hará del futbol una religión global, y considerará al pensamiento abstruso[4] como algo cómico o vagamente amenazante”.

En el capitulo “El mal es”, el autor medita, reflexiona sobre esta máxima, y manifiesta su negación. “No hay mal. El mal no existe per se”. El mal no tiene que ser autónomo. Simplemente es la ausencia, la privación del bien, tal y como la oscuridad es la ausencia de la luz.  Recorre en diferentes aristas el campo filosófico, del cosmos binario en el que entidades del bien y del mal son iguales, como lo son la materia y la antimateria. La colisión entre ellas es perpetua; ninguna puede prevalecer. Menciona a Oscar Wilde cuando dijo “Ningún acto de bondad escapa al castigo”. Mientras escribo estos apuntes, dice, las masacres étnicas en África, en Oriente Medio, aceleran su avance. Decenas de miles mueren en la crueldad de la guerra entre narcotraficantes. […] Así es el hombre. La mayoría pasamos de largo, beneficiándonos de la falta de percepción consensual, aunque sabemos que la indiferencia es la gran cómplice.

En el capitulo 5 “Canta dinero a la diosa”, que pudiera llamarse “Celebra el dinero en presencia de la Divina Dama cuando les hagas alguna petición”, aunque ninguna de las dos formas resulta del todo clara o convincente. La sola noción de riqueza, precisa, está saturada de ambigüedades. El aspecto económico de la santidad es el mismo que el del mendigo. Los camellos entran en el cielo donde los ricos son vencidos. El lucro resulta siempre “indecente”. El avaro es una criatura a la vez repugnante y ridícula que aúlla ante la perdida o el hurto de su cofrecillo de dinero (véase a Moliere)[5]. En los misterios de la Edad Media, en las máscaras y alegorías del Barroco, en las novelas de Balzac, , en los cuentos de Dickens, el dinero, la especulación económica, la avaricia, adquieren un aspecto demoniaco o espectral. En Timón de Atenas de Shakespeare[6] se expresan claramente cada una de estas resonancias simbólicas y de estos entretejimientos. Un refrán latino dice: “El dinero si despide un olor. Casi siempre huele a muerte”.

En el capitalismo salvaje, el dinero es todopoderoso. Es, propiamente, el “Todopoderoso”. “Soy el primer hombre en la historia de la humanidad con empleados multimillonarios” pregona el directos de Microsoft. En efecto, los multimillonarios se vuelven cada vez mas comunes entre los jefes del hampa de Rusia, los magnates del petróleo de Oriente Medio, los malabaristas de los fondos de inversión t los banqueros planetarios.

Los estudios sistemáticos del dinero arrancan en el siglo XVI italiano, precisa el autor, y la infección de ese “virus mutante” ahora gobierna gran parte de nuestras vidas. Time is money. “El tiempo es dinero” dice el refrán norteamericano. […] la decadencia de las religiones conocidas ha permitido que el virus invada el espacio psíquico convertido en tierra baldía. Los pobres venden sus órganos vitales a los ricos. Una infinidad de niños son victimas del lucrativo trafico sexual. La corrupción es el aliento de la política. Y se pregunta el autor: ¿Hay algo que no esté en venta?

En el capitulo 6 “Desmiente al Olimpo si puedes”, recorre desde la antigüedad como los hombres modelan a los dioses a su propia imagen. Aprovechando la lógica aristotélica, precisa, el cristianismo inicio los trabajos metafísicos, teológicos, cosmológicos y empíricos o “naturalistas” que buscan comprobar la existencia de Dios y repudiar el escepticismo.  En el Proslogion de san Anselmo[7], de finales del siglo XI, sigue siendo paradigmático y repetido: “Dios es aquello a lo que el intelecto humano no puede concebir nada superior”. Pascal, afirmaba que había un tufo a casuismo, a oportunismo, en: “Dios existe, vive con virtud”. Múltiples recorridos, que, como otras grandes incógnitas y debates en diferentes ámbitos del saber humano, traen ninguna prueba de la existencia de Dios ha resultado satisfactoria.  Remarca el axioma de Pascal de que el corazon tiene razones que sobrepasan el raciocinio.

Termina el autor este pequeño y liviano libro, el capítulo 8 “Amiga Muerte” en análisis de la muerte como algo universal, inescapable, predestinado y total: descubrir que toda existencia, todo lo que vive, es el prologo a una muerte segura. No se sabe en que lugar o época se desarrolló la comprensión de que la conciencia humana admitió su ineludible mortalidad.  La conmoción, no importa cuán calibrada, cuan calificada por exenciones mitológicas o esperanzas talismática, indudablemente dejo una huella en la psique humana. ¿Por qué someterse a las pruebas de la vida cuando no hay escapatoria a la muerte? La máxima puede ser incluso anterior al siglo VII a.C.: “Lo mejor es no nacer; lo siguiente mejor es morir joven; lo peor es vivir mucho tiempo”. En este siglo XXI el hombre sigue luchando con el aterrador vacío de la extinción.

Savias reflexiones desde las culturas saturadas de muerte de la España barroca o el Mexico católico-totémico; o el inframundo de Orfeo a Odiseo, muertes crueles, masacres, guerras, muertes amigables como la de Edipo en Colono, un amplio recorrido de brillantes excepcional.

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 28 de mayo de 2023

[1] Francis George Steiner (Neuilly-sur-Seine, 23 de abril de 1929-Cambridge, Reino Unido, 3 de febrero de 2020), conocido como George Steiner, fue un profesor, filósofo, crítico y teórico de la literatura y de la cultura franco-angloestadounidense, especialista en literatura comparada y teoría de la traducción.

[2] https://elpais.com/cultura/2016/05/11/babelia/1462981477_238283.html

[3] Johann Christoph Friedrich Schiller fue un poeta, dramaturgo, filósofo, historiador y editor alemán. Es considerado, junto a Goethe, el dramaturgo más importante de Alemania, así como una de las figuras centrales del clasicismo de Weimar

[4] De difícil entendimiento o comprensión. Idea, situación, pensamiento que no tiene lógica, orden o estructura: confuso e incongruente.

[5] El avaro es una comedia en prosa en cinco actos de Molière. Se estrenó en el Teatro del Paláis-Royal de París, el 9 de septiembre de 1668. El tema está inspirado en La olla, de Plauto, cuyo protagonista ha cambiado su antiguo nombre de Cornelio por Tulio.

[6] La obra preferida del autor por Karl Marx.

[7] El Proslogion (en latín, Proslogio) es una obra del filósofo medieval Anselmo de Canterbury redactada entre 1077 y 1078 a manera de una meditación u oración dirigida a Dios. Su importancia radica en que en ella se expone el llamado argumento ontológico sobre la existencia de Dios.