EN BUSCA DE LA EXCELENCIA…

RECUERDO QUE…

Durante mi vida profesional activa y en especial en los dedicados a la Docencia e Investigación en la Universidad, anualmente participaba en Congresos y Exposiciones vinculadas al ámbito del conocimiento de mi actividad: la Ingeniería de la Construcción y de la Seguridad contra Incendios y la aplicación del modelado y la simulación computacional, en un caso en la Selección de Máquinas de Construcción y, en el otro, de los fenómenos físicos de los incendios, el movimiento de humos y la evacuación de las personas en situaciones de emergencia.

En prácticamente todos, los temas de los ponentes y las demostraciones experimentales o prototipos presentados eran estudiados con interés por los participantes, en especial, por los expertos vinculados a la I+D+i, de las Instituciones Académicas o Empresas participantes. No fueron pocos los casos en que se mostraban, generalmente de forma digital los ensayos y experimentos que avalaban las tesis o desarrollos presentados.

En el campo del desarrollo científico o de productos de ingeniería, se trataba de proteger lo presentado, de las miradas expertas que buscaban un resquicio de utilidad aplicables a sus propios desarrollos.

Dentro de ellos, puedo destacar ejemplos, que por el tiempo trascurrido ya han sido mejorados o han caducado las bases científicas en que se les basaban. Muestra de ellos aun guardo con celo en mis recuerdos y en la documentación correspondiente de mi biblioteca personal. A modo de botón de muestra los ensayos en laboratorios de los primeros ejemplares de compactadores vibratorios, entonces novedad mundial. Profesionalmente me especializaba en su desarrollo y eran de mi especial interés, como lo fue años antes, la Fotogrametría Aérea y la Ortofotografía, en la década de los 60.

En cualquier caso, sea cual fuere el equipo en proceso de ensayos de investigación, siempre era motivo de control de confidencialidad y limitaciones de acceso. Aun en aquellos de tecnología experimental o de la industria aeroespacial o armamentística, los controles de accesos son más rigurosos e incluso prohibidos. Nadie quiere dar oportunidad a que puedan “olfatear” la línea de desarrollo o tendencia del programa de la investigación.

Como botón de muestra, la que viví en el 2004, en una visita de colaboración con The University of Southern Mississippi (USM) al NASA’S STENNIS SPACE CENTER, en el Condado de Hancock de Mississippi. Presenté una Conferencia sobre el desarrollo de nuestro grupo GIDAI (UC) con los modelos numéricos para la simulación computacional de la dinámica del incendio y algunas herramientas computacionales auxiliares que desarrollábamos en CFD Simulations, semejante a las que empleaban algunas de las más de 40 agencias[1] y sus laboratorios instalados en el Centro, en investigaciones punteras vinculadas a la simulación computacional de fluidos a grandes presiones y temperaturas en el desarrollo de motores. Para el acceso me dotaron de identificador para extranjeros ESCORT REQUIRED que debía llevar durante mi visita, que el Fire Department Marshall del Centro, Mr. Clark, avaló y me acompañó durante todo el recorrido.

Por eso no me extraña el interés, de la dinámica y gigantesca industria armamentística mundial, por conocer el real comportamiento de sus producciones más modernas y desarrolladas en el escenario real de utilización: el campo de batalla. Las noticias hablan constantemente de superioridad de uno u otro sistema antimisiles o de la efectividad superior, pero sea cual fuere lo real en el campo de batalla, los diseñadores de estos toman nota aceleradamente, para perfeccionarle en laboratorios y remitirles de nuevo para comprobar sus nuevas prestaciones a “ensayo real en el campo de batalla”.

Jorge A. Capote Abreu, 1º de Agosto de 2023

Referencias:

[1] Lockheed Martin Corp., Mc Donnell Douglas, etc., etc.