El paso de los años…

EL PASO DE LOS AÑOS

Mi ilusión es siempre de hacer,

Es el motor que impulsa mi existir,

Es el deseo de vivir, de descubrir.

Mucho más que el de tener,

En cada acción, un nuevo amanecer,

Un lienzo en blanco donde crear,

Con manos arrugadas, sueños por bordar,

Y un corazón que no se cansa de amar.

La vida es una sinfonía de hacer,

Un ritmo constante de crear y crecer,

Dejando huellas en el camino, sin temer,

A tropezar, caer y volver a empezar.

El valor del paso no tiene comparación,

Es la esencia del alma y la pasión,

Que nos impulsa a dar lo mejor,

Y a vivir cada día con fervor.

En la vejez, la experiencia se refleja,

En cada arruga, una historia se proyecta,

De manos que han trabajado sin tregua,

Y de un corazón que aún guarda la entrega.

No importa la edad, ni el tiempo que pase,

La ilusión del hacer siempre nos abrace,

Porque en la acción está la verdadera esencia,

De la vida, la alegría y la existencia.

En cada paso, una nueva conquista,

En cada obra, un pedazo del alma que se resiste,

A la quietud, a la monotonía,

Porque el hacer es la savia de la vida.

Envejecer con dignidad y con brío,

Es seguir creando, seguir con el río,

De la ilusión que nos impulsa a vivir,

Y a hacer de cada día un nuevo porvenir.

No importa si las fuerzas flaquean,

Si las canas se adueñan del cabello,

Porque en el corazón, la llama aún arde,

Y el hacer es el motor que nos cobija.

Así, con manos arrugadas y corazón valiente,

Caminamos por la vida, siempre sonriente,

Con la certeza de que el hacer nos define,

Y nos da la fuerza para seguir adelante.

JACA – Santander, abril de 2024