De mis viajes a POLONIA…

MIS IMPRESIONES DE VARSOVIA 

He estado en Polonia, en dos o tres momentos, siempre vinculado a actividades cientificas y academicas de los años de la UC. En todas veces que tuve la oportunidad de visitar a Polonia, el primero fue a su antigua capital Cracovia[3] (Krakow) en 2009 para participar en un Congreso de QIRT en la Universidad Politécnica de esa ciudad. La importancia y trascendencia de las ciudades históricas nos abruman cuando le visitamos, porque sobrepasan nuestra capacidad de interpretarlas y valorarlas en su justa medida, eso me ha pasado siempre con Varsovia, por su riqueza cultural e histórica, gran parte de la cual me es desconocida.

Varsovia (en polaco: Warszawa,) es la ciudad más grande de Polonia[1], y la capital del país desde el año 1596, cuando el rey Segismundo III Vasa la trasladó desde Cracovia. Varsovia es también la sede de la Presidencia de la República, del Parlamento y del resto de los organismos centrales. Cuenta con una población de 1.710.055 habitantes (marzo de 2009), lo que la convierte en la novena ciudad más poblada de la Unión Europea, y que posee unos 2,785 millones en su área metropolitana.

Varsovia es conocida internacionalmente por haber dado su nombre al Pacto de Varsovia – tratado militar – de 1955 entre los 8 países del bloque soviético, a la Convención de Varsovia de 1929 que regula el tráfico aéreo internacional, al Tratado de Varsovia de 1970 entre la entonces RFA y Polonia que fijaba claramente las fronteras entre estos dos países, que eran entre el Este y el Oeste de los grandes bloques (Este socialista – Oeste capitalista) y al Alzamiento de Varsovia de 1944 contra la ocupación nazi, que trajo la muerte de más de 250,000 civiles en la ciudad.

Me hospede en el Novotel Warzawa Centrum, una torre de 31 plantas en la céntrica Plaza Centrum de Varsovia, en la confluencia de las avenidas Marszalkowska y Al. Jerozolimskie. Una bella y concurrida intersección de las rutas principales del transporte urbano de Varsovia y que circunda a los principales edificios de oficinas, instituciones y hoteles de la ciudad.

La ciudad nos recibió con una fina lluvia y 8º C de temperatura, que en su adelantada noche de las 6:30 pm, nos dejaba ver poco más allá de las luces de neón de sus grandes paneles de anuncios e iluminación de los grandes edificios de la zona. Eso de anochecer tan temprano hace que se reduzcan los días y por ende tus actividades externas, porque la nocturnidad sin conocimiento de la ciudad y de sus vericuetos, por un lado, las dificultades del idioma– no todo el mundo habla inglés -, por otro, y el frio con lluvia por otro desalientan a salir del hotel… Estas mismas notas las estoy escribiendo con pijama de invierno y un chaleco, porque a pesar de la calefacción, siento frio…

Las sesiones y reuniones de la 7ª Conferencia sobre PCI del ITB polaco (Building Research Institute), razon de este viaje, no comenzaban hasta un dia mas tarde.  Las primeras reuniones con la Consejera Comercial de la Embajada de España en Polonia y los primeros contactos en el Hotel BOSS de la 7th International Conference «Fire Safety of Construction Works» Warszawa, 6-8 November 2012. 

Aproveche para recorrer los alrededores del Palacio de la Cultura y la Ciencia – un edificio regalado por la URSS a Varsovia – en cuyo lateral estaba la Oficina de Información Turística de Varsovia, donde nos informamos de los lugares más emblemáticos de la ciudad.

Recorrimos, en dirección al Stare Miastro (Ciudad Vieja), toda la calle Plater hasta encontrarse con la Ave Juan Pablo II  y de ahí a tomar la Ave Solidaridad hasta la entrada de la Ciudad Vieja.   El casco antiguo de Varsovia es excepcional, porque no obstante haber sido destruido en casi un 90% durante la Segunda Guerra Mundial, fue reconstruido con tal fidelidad después de la guerra que en 1980 la UNESCO le declaro Patrimonio Mundial de la Humanidad. Único lugar de esa lista que ha sido reconstruido.  Realmente asombroso y excelente el trabajo realizado en su reconstrucción.

El Castillo Real, residencia oficial del Rey – en su momento – y sede de las autoridades de la Republica de Polonia a partir del siglo XVI. Durante la Segunda Guerra Mundial quedo totalmente destruido, y fue reconstruido a partir de fragmentos que se lograron recuperar. Hoy es un museo y en sus arcadas y patios se celebran conciertos y eventos culturales. Frente al Castillo esta la Columna del Rey Segismundo III – el rey de la dinastía Vasa que traslado la capital polaca de Cracovia a Varsovia – , que es el monumento laico más antiguo y alto de Varsovia, fue levantado en 1644 por el rey Vladislao IV en honor a su padre.

Decidí comer en el restaurante FUKIER (www.ufukiera.pl). Llegamos a él desde la Plaza del Mercado de la Ciudad Vieja[4]. Es el más viejo restaurant de Varsovia en el Stare Miastro (data del siglo XVI) y con una estrella Michelin en 2010, con personajes ilustres (unos más que otros) entre sus comensales como Chirac, Noemí Campbell, Sharon Stone, Felipe González, J. Mª Aznar, G. Bush, Román Polanski, Henry Kissinger, Lionel Richie, la Reina Sofía, Catherine Deneuve, Sara Fergunson, entre otros…

La familia Fukier eran comerciantes de vinos y se instalaron en la Plaza del Mercado como otros comerciantes e importadores de la época… Se dice que en sus bodegas se almacenan vinos de todo el mundo…

Hoy decidimos ir a comer a un restaurante de comida polaca en el barrio judío: Folk Gospoda, uno de los más famosos de comida tradicional polaca en Varsovia. Con un interior rustico y decorado con cerámicas y productos artesanos tradicionales polacos, a la vez que los dependientes estaban ataviados con ropa típica campesina polaca.

Coincido con la opinion que se expresa en las redes del Restaurant:“Una vez dentro de este restaurante se siente se han vuelto un siglo o dos, y se siente como en un restaurante tradicional polaco, rodeado de camareras en vestido tradicional e interiores de madera gruesas y muebles”...

Al dia siguiente tomamos un Warsaw City Tours que a un coste de unos 35€/personas nos enseñaban los lugares más significativos de la ciudad. El día estaba de perro, pues llovía, hacia viento y había 4ºC…  Quizás por las condiciones climáticas, quizás porque el guía así lo tiene planificado, el recorrido fue relativamente más corto de lo que anuncia el folleto de propaganda. El guía en ingles, iba diciendo lo más significativo de la ciudad en el recorrido del microbús que nos llevaba, y las paradas fueron, en:

  • El Palacete Residencia del Presidente de la Republica, en un complejo de edificios – “semejante” a la Casa Blanca de Washington – junto a los Jardines del Parque Lazienki. 
  • El Parque Real de Lazienki, antiguo Palacio Real de Verano de Estanislao Augusto.  Es un conjunto palaciego con jardín en el centro de la ciudad, su origen se debe a los “baños” creados en la segunda mitad del siglo XVII y transformados mas tarde en palacio. Se encuentra en una isla rodeada de canales y fue el primer edificio de este lugar. Hasta los años 20 del siglo XIX, el parque estuvo cerrado a los habitantes de Varsovia hasta que en 1926 se inaugurara la estatua de Chopin que ha convertido este lugar en uno de los símbolos de la ciudad.
  • El Monumento del Ghetto de Varsovia erigido en honor a la sublevación judía en el Ghetto en 1943. En la placa escrita en polaco, hebreo y yiddish, se dice: “A los que perecieron en la incomparable y heroica lucha por la dignidad y libertad de la nación judía, por Polonia libre y por la liberación de la humanidad. Judíos polacos”.

La fecha en que los Nazis decidieron destruir el gueto de Varsovia fue en Pascua, 19 de abril de 1943. En este momento, los judíos en el gueto sabían que los trenes diarios a Treblinka[5] no transportaban a los judíos a campos de reasentamiento en el este, si no a un campo de exterminio para ser asesinados en cámaras de gas, por lo que los residentes de la Ghetto comenzaron a negarse a subirse a los trenes y los Nazis decidieron liquidar el Ghetto.

  • La Vieja Ciudad o ciudadela de Varsovia. Destruida en un 90% durante los bombardeos de la II Guerra Mundial, y reconstruida con fidelidad asombrosa, hoy es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. De nuevo visitamos este sitio, ahora con guía en ingles y una lluvia fina con viento y 4ºC que no permitían disfrutar de los nuevos detalles que nos brindaba en sus descripciones el guía…

La utilización de las casas y edificios reconstruidos en restaurantes, pequeños comercios o galerías de fotografías y exposiciones de artistas plásticos hacen que este conjunto monumental tenga durante todo el año una concurrida presencia de turista, aunque muy especialmente en verano, donde se celebran conciertos de jazz y festivales de música al aire libre, además de realzar su belleza con las flores que adornan balcones y portadas.

La Plaza del Mercado de esta ciudad vieja, con la estatua de la sirena que es símbolo de Varsovia y su leyenda, así como la de las casas – antiguos almacenes o comercios de los diferentes comerciantes que hicieron de esta plaza el lugar por excelencia del intercambio de productos foráneos y polacos desde el siglo XIII. Tuvo también, esta “plaza mayor” de la Varsovia de los siglos XIII al XVIII también otras funciones menos lúdicas o económicas al usarse como lugar de ejecuciones de los condenados.

  • La Barbacana y los muros de defensa. El guía nos ilustro las diferentes formas de los muros históricos que tuvo la ciudadela, y de cuyos restos aun hoy se conservan trozos. Quizás la más singular de las murallas es el de la Barbacana erigida por Jan Baptist el Veneciano en el siglo XVI. A diferencia de los otros restos existentes, esta muralla-fortificación era de doble cara, es decir, mostraba los atalayas y bocas de defensa hacia las dos partes, evitando así el ser rodeado, además de que dado el ancho, esta muralla permitía el paso cubierto de armas, y tropas, entre otras características.
  • Monumento al Alzamiento de Varsovia. Ya en la ciudad nueva, nos llevaron a que visitáramos – ahora lloviendo menos, pero con igual aire y frio – al conjunto escultórico erigido en la Plaza Krasinskich a los héroes del levantamiento de Varsovia de Septiembre de 1944. El monumento consta de dos partes. La primera representa a los insurgentes mientras salen corriendo de debajo de los pilares de un puente, y la segunda los muestra entrando al sistema de canales. La entrada al sistema de canales de desagüe utilizada para escapar de los nazis se encontraba entonces en Plaza de los Krasinskich (Plac Krasinskich).

Un acto de heroísmo en plena ocupación nazi Varsovia que ofrendaron sus vidas en una lucha desigual contra los ocupantes en los 63 días que duro la sublevación. Más de 200,000 civiles murieron, y más de 100,000 entre soldados y diferentes organizaciones de milicias y partisanos. Una gesta heroica que estos dos monumentos recogen de manera ejemplar, la primera representa a los insurgentes saliendo entre los pilares que sirven de base a un puente; la segunda muestra a los que entraban en los canales y galerías subterráneas de la ciudad que se utilizaban para huir de los nazis hacia otras partes de la ciudad.

En Resumen:

La experiencia de esta visita a Varsovia ha sido enriquecedora tanto en lo histórico como cultural, además de los aspectos técnico-comerciales que nos trajeron a esta ciudad.

Polonia en general, su pueblo y Varsovia en particular, por diferentes razones geográficas e históricas ha sido un país sufridor de las fuerzas, empeños expansionistas y rivalidades entre sus vecinos, más grandes y poderosos. Y si una manifestación ha sido inequívoca la fue la II Guerra Mundial, comenzada por los nazis en territorio polaco, a espalda y con cierta complicidad de otras naciones vecinas. No pretendo hacer ningún juicio de valor, carezco de los elementos históricos que pudieran permitirlo hacerlo, pero sean cuales fueren los factores prevalecientes, cierto es que el pueblo polaco fue castigado dura y cruelmente durante la II Guerra Mundial y mal administrada y gestada la etapa de vida post guerra de influencia del bloque soviético. Y me aventuro a dejar esta opinión porque si no, no es comprensible el rechazo colectivo (rusofobia) que prevalece en la memoria y conducta actual del pueblo polaco hacia TODO lo que tenga que ver con esa etapa.

Varsovia es una bella ciudad centroeuropea con una bella historia y una rica tradición cultural, que hoy inserta en la UE trabaja por alcanzar niveles de desarrollo económico dignos de su status de Estado Miembro. Su economía resiste la situación de crisis europea con niveles muy dignos del PIB y hace esfuerzos por perfeccionar y ampliar sus infraestructuras con la ayuda que le proporciona Bruselas.

 

Referencias:

[1] Polonia (en polaco: Polska) —oficialmente, la República de Polonia (Rzeczpospolita Polska)— es un país ubicado en la porción oriental de la Europa Central miembro de la Unión Europea.

[2] Fryderyk Franciszek Chopin (Polonia, 1 de marzo[] de 1810 — París, 17 de octubre de 1849) fue un compositor y virtuoso pianista polaco considerado como uno de los más importantes de la historia.

[3] Cracovia tradicionalmente ha sido uno de los centros económicos, científicos, culturales y artísticos del país. Durante gran parte de la historia polaca fue la capital del país. Por eso, todavía es el corazón de Polonia para muchos polacos.

[4] Fue fundada a finales del siglo XIII y principios del XIV, Es uno de los rincones más pintorescos de la ciudad. En su momento fue la plaza principal de Varsovia; se organizaban en ella celebraciones, ferias y también tenían lugar las ejecuciones de los condenados. Presenta la misma forma desde los tiempos de la fundación de la ciudad. En el centro del mercado se alza la estatua de una sirena, desde hace siglos el emblema de Varsovia.

[5] Treblinka fue un campo de exterminio construido por los nazis como parte de la Solución final, el aniquilamiento sistemático de judíos y otros grupos. Estuvo funcionando desde julio de 1942 hasta octubre de 1943 en el marco de la Segunda Guerra Mundial. Algunas estimaciones actuales dicen que 850.000 personas fueron asesinadas en ese lugar.

Treblinka es el nombre de dos campos de exterminio, Treblinka I y Treblinka II, construidos en 1941 y 1942, respectivamente, cerca de la aldea polaca de Treblinka al noroeste de la Polonia ocupada por los alemanes.