De mis viajes a ALEMANIA

MIS IMPRESIONES DEL VIAJE A MUNICH

Aunque el móvil inicial no era estrictamente turístico, la vida lo fue conduciendo a ese rincón para disfrutar de la capital Bávara: MÜNCHEN[1] Múnich -, la ciudad alemana con más calidad de vida y, la tercera ciudad de Alemania por número de habitantes.

Como tantas ciudades europeas, esta ciudad de Múnich está cargada de historia, a las que los libros y Wikipedia, nos dan una, más o menos, valida referencia para los más interesados. De su más reciente historia, a Múnich se le recuerda por el Putsch de Múnich (https://es.wikipedia.org/wiki/Putsch_de_M%C3%BAnich) o Putsch de la Cervecería el fallido intento de golpe de Estado del 8 y 9 de noviembre de 1923, llevado a cabo por miembros del Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP) y por el que fueron procesados y condenados a prisión Adolf Hitler[2] y Rudolf Hess, entre otros dirigentes nazis.

El Múnich moderno es un centro financiero y editorial. En cuanto a innovación social y económica, la ciudad se encuentra en el 15º lugar entre 289 ciudades según un estudio de 2010, y es la quinta ciudad alemana según el Innovation Cities Index basado en un análisis de 162 indicadores.

Trataré de reflejar lo que conocí en Múnich a través de los recorridos a pie que hice por sus calles del casco histórico, y los lugares en los que me detuve: iglesias, museos, palacios, restaurantes, etc…  Espero ser capaz de trasmitir las sensaciones que esas horas de “ANDAR MÚNICH” me hicieron sentir.

Recorrido número 1

Saliendo del Hotel TRYP en Paul-Heiser Strasse y Landwehrstrasse tomando dirección a la Central Station (Haupbanhof) hasta Bayerstrasse  se gira a la derecha y camina por el lateral del Hotel Doring SOFITEL y de la Estación Central en medio de las tiendas de artículos disimiles, por lo general de origen asiático o turco, hasta llegar a la Karlsplatz (Stachus) para adentrarnos en la zona antigua por el arco de la puerta de Karlstor a la Neuhauser Strasse paseando por esta zona peatonal, unas veces en los soportales de las tiendas otras por la ancha calle peatonal que nos pasa por frente a la Iglesia de Saint Michael, nos lleva a Käufingerstrasse que desembocara en la Marienplatz – el centro histórico y primer objetivo de esta caminata.

La Marienplatz (en español, “Plaza de Santa María”) es la plaza central de Múnich, desde la fundación de la ciudad el año 1158. Originalmente la plaza se llamaba Schrannen, pero fue renombrada como la Plaza de Santa María para pedir a la Virgen que protegiera a la ciudad de la epidemia de cólera que la asediaba. Ha sido el lugar de celebración de importantes eventos públicos y festejos desde tiempos inmemoriales, ya fueran celebraciones, torneos o ejecuciones. La Marienplatz es hoy día el centro neurálgico de la vida de la ciudad, alrededor de la cual se extienden las principales calles comerciales con todo tipo de comercios y restaurantes.

Durante mi visita estaba acondicionando para el mercadillo de navidad, con la instalación de casetas y diversos quioscos de venta de souvenires y adornos navideños. Columna de Santa María (Mariensäule): erigida en el centro de la plaza en 1638 en celebración del fin de la invasión sueca, la gran columna está coronada por una estatua de la Virgen María rodeada por cuatro angelitos que simbolizan las victorias frente a la guerra, la peste, la herejía y el hambre.

Otro símbolo de la plaza es el Carillón[3], instalado en una de las torres del edificio de estilo neogótico del Ayuntamiento Nuevo (Neues Rathaus), que todos los días a las 12:00 y 17:00 horas deleita a quienes acuden a disfrutar de sus campanadas, la “Danza de Cooper” que ejecutan las figuras de tamaño real que lo componen y que realizan al son de una agradable melodía que conmemora el acto que tuvo lugar en el año 1517 para celebrar el fin de la peste. Confieso que apure mis pasos para coincidir con esta ceremonia-espectáculo que aplauden los espectadores que con cámaras – de foto o video – tratan de captar lo mejor que pueden estas imágenes.

Cuando se deja Marienplatz, se siente una sensación como si ningún otro espacio de esta ciudad puede captar tu atención con igual fuerza y nada más lejos de la realidad. Cada paso te acerca a una nueva experiencia. Apenas has avanzado unos metros te encuentras con otra de las puertas de la desaparecida muralla de la ciudad, integrada en las fachadas de las tiendas de la calle, casi pasa desapercibida como fue para mí el museo de juguetes (Spielzeugmuseum) por bajo de cuya torre-arcada del Ayuntamiento Viejo pasas apenas sales de Marienplatz.  Girar a la derecha es enfrentarte a la Iglesia de San Pedro (Alter Peter) con 8 relojes en su torre, es el único vestigio del convento del siglo IX que dio nombre a Múnich (München, deriva de Munichen, del alto alemán antiguo, que significa “en el lugar de los monjes”).  Desde la torre hay una vista muy buena – para los que tienen paciencia y piernas para subirla – del Mercado de las Vituallas (Viktualienmarkt) uno de los lugares imprescindibles de ver, que data de 1807 como mercado de hierbas y especies en los terrenos de un antiguo hospital.

Cogí por las callejuelas que me llevaran hasta la cervecería más antigua y famosa de Múnich, la Hofbräuhaus am Platz unos de los hitos de la ciudad, donde es casi obligado ir a comer los platos típicos de la cocina bávara o tomarte una de las multitudes de variedades de cervezas que se venden en sus amplios comedores.  No me privé de comer un plato típico bávaro: codillo asado en salsa con puré de patatas acompañado con lo que ellos llaman una cerveza pequeña… sin calificar. La Hofbräuhaus  tiene una rica historia desde 1589 que se fundó.  Su importancia como lugar de reunión en el mundo de la política convirtió la cervecería en testigo de importantes acontecimientos como la proclamación de la «República Soviética de Múnich” por uno de sus clientes de entonces, Vladimir Ilich Lenin, o la proclamación del Programa de los 25 puntos por el que pasaría a regirse el partido nazi por otros de sus clientes de entonces: Adolfo Hitler y Rudolf Hess.

Es muy difícil evadir una visita a esta cervecería, pues en todas las guías de viaje te la recomiendan, y los muniqueses la tienen con orgullo como su más prestigiosa. Enclavada en una zona peatonal en torno al Platzl (diminutivo bávaro de plaza), se convierte el centro del Oktoberfest una fiesta de atracciones y cerveza en jarras de a litro que se celebra desde 1810 cuando celebraban la boda del príncipe heredero Ludwig I. El Hofbräuhaus era, entre las muchas fábricas de cerveza de la ciudad, la única acreditada por la corte. Ahora no se cuece cerveza, solo se consume con los platos típicos bávaros. Este recorrido continuó por los bloques del Residenzviertel (barrio de la Residencia) hacia donde me dirigía atravesando callejuelas y numerosos pasajes comerciales de elite y en sus escaparates pueden verse los trajes y vestidos de la moderna y rica sociedad bávara. Pasas por el Alter Hof (la antigua residencia del Luis IV de Baviera – Duque de la alta Baviera y Emperador del Santo Imperio Romano entre 1328 y 1347). La Max-Joseph-Platzl (https://www.muenchen.de/sehenswuerdigkeiten/sehenswerte-plaetze/max-joseph-platz), una gran plaza en el centro de Múnich en nombre del Rey Maximiliano Jose, a cuyo lado este está el Teatro Real o Teatro Nacional de Múnich[4], sede de la Opera de Baviera, que abrió sus puertas en 1818.

El lado norte de la plaza está enmarcado por el Königsbau [5](Residencia de Múnich), es el palacio urbano más grande de Alemania, y sirve hoy en día como uno de los mejores museos decorativos en Europa.

Frente a la Max Joseph Platzl con el Nationaltheater en el fondo, la estatua de Max II en el centro y la Residenz.

La visita a los muesos de la Residenz, fue tediosa no obstante haber escogido el recorrido corto, pues las innumerables estancias (más de 130) del Palacio, sus jardines y museos de artes decorativas, tapices, esculturas y reliquias, llegan a fatigar para un visitante poco atraído por estas fatuas vidas de reyes, mientras sus súbditos – el pueblo – moría de hambre y enfermedades (la peste). Es poco estimulante ante la menor de las sensibilidades de hoy, valorar los lujos y desmedidas riquezas de la nobleza y las paupérrimas circunstancias de los barrios y pueblo o aldeas vecinas al Isar de entonces.

El recorrido continuó por la Residenz Strasse hasta la Odeón Platzl, una de las principales plazas de Múnich. Conocida como la Plaza del Odeón debido a la gran sala de conciertos que se ubicaba en el lugar en el momento de su construcción. Odeonsplatz es una atractiva plaza rodeada por majestuosos edificios que fue diseñada como entrada triunfal para la ciudad. La Iglesia de los Teatinos (Theatinerkirche) Con una imponente fachada amarilla de estilo Rococó, constituye uno de los principales símbolos de la ciudad.

Feldherrnhalle (Templo de los Generales o  Logia del Mariscal) es un símbolo del honor del ejército bávaro, esta imponente construcción diseñada en 1841 es el punto más destacado de la plaza. Su arquitectura y sus esculturas recuerdan a la Loggia dei Lanzi, en Florencia.

Ya de regreso hacia el Hotel cogí por la Brienner Strasse, (una de las calles neoclásicas y de las cuatro avenidas imperiales o reales – según se mire – de Múnich, construida en 1812 en honor a la Batalla de Brienner[6]) hasta la Plaza del Monumento a las Victimas de la violencia Nazi. Esta plaza fue nombrada así en 1946, inicialmente fue una fuente de gran descontento entre los residentes de Múnich en 1985 quedo como hoy la vemos con una llama eterna en una jaula.

Continuando por los jardines del Maximilians Platzl a una lado y el Siemens Museum al otro, en busca de Karlsplatz a unos 400 m., siempre concurrida, y el comienzo de este lazo de ANDAR MÚNICH que hemos hecho. Conocida popularmente como Stachus, Karlsplatz es una gran plaza localizada en el centro de Múnich que fue construida en el siglo XVIII tras el derribo de la muralla medieval, de la cual aún se conserva la reformada puerta Karlstor, por donde entramos en la ida.

Con algunas horas en nuestras suelas del zapato acusando cansancio, nos encaminamos a la Central Station – Haupbanhof – en cuyas galerías, cafeterías, y tiendas nos abastecimos para el desayuno del próximo día en el hotel, y descansamos disfrutando en el único lugar donde es seguro encontrar un café descafeinado en Múnich, un STARBUCKS.

Recorrido número 2

Este recorrido realizado en domingo, pretendía “remarcar” algunos de los espacios visitados, y poder ver los detalles, que la aglomeración de viandantes te impedían, además de llegar a los principales Museos y áreas de la ciudad aun no visitados. En principio se me “anunciaba” de mucho y largo patear…

Repetí el inicio desde el Hotel hasta la Central Station (Haupbanhof) (https://www.bahnhof.de/muenchen-hbf) con su parada para el disfrute de un “cafetuco” (expresión cántabra equivalente a cafecito). Se hacía notar el día festivo de domingo, en la “tranquilidad” y poco concurridas de las instalaciones y las aceras. Salí del Haupbanhof por la Bayerstrasse hasta la Karlsplatz, hoy menos concurrida, no sé si el frio también ayudó a ello, pues habían unos 6ºC con un aire poco cómodo, o al menos propicio para ningún destape, incluidas las manos… pasar por el Arco de la Karlstor y entrar por la Neuhauser Strasse, hoy prácticamente vacía, con sus quioscos de baratillos cerrados, y los soportales a ambos lados prácticamente igual. Hice mi primera parada en la Iglesia Bürgersaal (Bürgesaalkirche), conocida por los muniqueses como “iglesia del pasillo del ciudadano” que desde la consagración del altar en 1778  pertenece a la Congregación Mariana (Marianische Männerkongregation). En ella está el Museo-Capilla de Rupert Mayer[7], un Jesuita que sufrió cárcel y persecución durante el nazismo, y beatificado por Juan Pablo II en 1987.

Seguí por Neuhauser hasta la Iglesia católica jesuita de San Miguel Arcángel (Saint Michael) construida entre 1583 y 1597 con estilo de transición del renacimiento al barroco. Tomo como base “Il Gesú” de Roma y a su vez ella ha servido de referencia para muchas iglesias barrocas alemanas. St. Michael también fue el centro espiritual de la Contrarreforma en Baviera. Aproveche para oír misa aquí, aunque el rito se oficiaba en alemán, me era comprensible por lo universal del acto litúrgico católico. Una bella experiencia.

Continúe mí andada hacia Marienplatz donde debía coincidir con las campanadas y el carrillón[8], que hoy he tenido la posibilidad de ver más al detalle y con menos carga de público.

A la salida de Marienplatz, pasando por debajo del Museo de Juguetes, la vista de la Iglesia de San Pedro, con su torre de relojes, hoy menos concurrida la zona porque el Mercado de las Vituallas (Viktualienmarkt) estaba cerrado, y sin público y sus quioscos cerrados, da una sensación de soledad y tristeza que dista mucho de la que se siente en días laborales con su ambiente de gran barra de aperitivos y escaparate de naturalien para gourmets.  Continúe por la calle Tal (Valle) que da continuidad al gran eje comercial, que en su día fue un atracadero de balsas del rio Isar por el que bajaban los troncos de los montes, y aquí mismo las transformaban en vigas y muebles. Aun se ven algunas tiendas de muebles, de las originales.

Andando por las callejuelas de este centro histórico volví a pasar por el Hofbräuhaus para disfrutar de su plaza y el Hotel Orlando Haus, para atravesar la pequeña plaza de Wolfsbrunnen en busca de la Maximilianstrasse.

Maximilianstrasse o Calle de Maximiliano, con un diseño urbano único, es una de las cuatro avenidas principales de Múnich, se inicia en el Max-Joseph-Platzl en dirección sureste hasta el Río Isar, cruza por el Puente de Maximiliano sobre el Praterinsel y termina en el Maximilianeum. Hoy es sede de tiendas de alto standing de moda y negocios así como hoteles y teatros.

Quise andarla para avanzar hacia el Este de la ciudad, lo que antiguamente habían sido los antiguos suburbios, y posteriores barrios del este de la ciudad que hoy ocupan monumentales edificios de estilo neogótico ingles del arquitecto Friedrich Bürklein. 

En medio del recorrido, al lado izquierdo el imponente edificio del gobierno regional de la alta Baviera (Regierung von Oberbayern), de clara influencia de la arquitectura gótica inglesa.

Al lado derecho, el Museo de Etnología (Völkerkundemuseum), en el que se exponen piezas de culturas exóticas principalmente asiáticas, que no quise visitar para aprovechar y terminar el recorrido que tenía previsto por la Maximilianstrasse, que se abre en una plaza arbolada presidida por una imponente escultura del rey Maximiliano II, planificador de este bulevar.

El Maximilianeum es un edificio construido por Bürklein como escuela elite para bávaros superdotados y hoy está ocupado por el Parlamento del Land de Baviera.

Regrese por la avenida hasta coger por la calle lateral del edificio del Gobierno Regional pasando por la plaza del Lehel con su parada del Metro de igual nombre, y seguir por la Wagmullerstrasse hasta la St. Annaplatz, rodeada de casas antiguas, y las dos iglesias dedicadas a la madre de María, la St. Annakirche, neo románica y el convento St. Annen Klosterkirche del siglo XVIII, reconstruido después de la guerra en su barroco original.

Al Englischer Garden[9] llegue por la calle Prinzregentenstrasse[10], una de las calles monumentales de Múnich, ocupada por oscuros edificios neogóticos en gran parte de oficinas administrativas y museos.

En uno de los canales del Englischer Garden han hecho un estrechamiento para provocar olas que aprovechan los surfistas locales – alejados del mar – para ejercitar sus saltos y técnicas.

Ya de regreso en los límites del Parque hice una parada en la Haus der Kunst (“Casa del arte”) un museo de Arte Moderno de Múnich localizado en el nº 1 de la Prinzregentenstrasse. Construido entre 1934 y 1937 de acuerdo al plan del arquitecto Paul Ludwig Troost como el primer edificio de propaganda del Tercer Reich.

Además de ver algunas de sus salas y disfrutar de un almuerzo en el Goldene Bar – de modernas camareras y llamativa decoración – contiguo del club nocturno P1, célebre en la alta sociedad muniquesa.

Ya en plan de regreso, por la Van-der-Tann Strasse hasta la Ludwigstrasse, otra de las grandes avenidas de Múnich, que reanduve hasta la LMU[11] Ludwig-Maximilians Universität – una de las primeras mundiales con 34 premios Novel (Wilhelm Röntgen, Max Planck, Werner Heisenberg, Otto Hahn, Thomas Mann, entre otros) y con un plantel de profesores de reconocido prestigio internacional como el Papa Benedicto XVI y una de las sedes del Seminario de Teología y Cristianismo de su Dpto. de Teología, de renombre en el mundo académico católico.

El regreso, algo más agotado que de costumbre – según el programa odómetro de mi móvil hoy había caminado hasta aquí 17,000 pasos -, por la Ludwigstrasse hasta Odeón Platzl para buscar la Brienner Strasse hasta el monumento a las Víctimas del nacional socialismo nazi y de ahí por el costado de la Maximilians Platzl hasta Karlsplatz y descansar en el Starbucks de la Central Station disfrutando de un “decaf” aquí en Múnich poco conocido en las cafeterías alemanas.

Múnich es una bella capital, digna de visitarse y disfrutar de esta forma: ANDAR MUNICH, recorriendo su trama medieval de calles y callejuelas, de plazas y rincones con mucha historia, aunque como dato significativo, una ciudad tan desbastada por los bombardeos de la II Guerra Mundial, no muestra ninguna de sus huellas, y más bien, se puede decir así, omiten o pasan un “tupido velo” de esa etapa de su historia, quizás buscando que las nuevas generaciones no remarquen el rechazo a los que propiciaron el surgimiento del nazismo, quizás para auxiliarles a que pasen página a las generaciones que vivieron aquel horror.

No hago mención, a exprofeso, de las visitas a los Museos (Alter y Neue Pinakothek) porque están recogidas en MIS IMPRESIONES de las visitas realizadas a estas dos importantes pinacotecas mundiales, con sede en Múnich.

Dr. Jorge A. Capote Abreu

Referencias:

[1] Su nombre, München, deriva de Munichen, del alto alemán antiguo, que significa «en el lugar de los monjes». El nombre de la ciudad viene de los monjes benedictinos que fundaron la ciudad; de ahí que en el escudo de la ciudad haya un monje. Los colores oficiales de la ciudad son el negro y el oro, colores del Sacro Imperio Romano Germánico, desde tiempos de Luis IV de Baviera

[2] Las intenciones de Hitler se vieron influidas por la Marcha sobre Roma, encabezada por Benito Mussolini en 1922. Hitler planeó utilizar Múnich como base de su lucha contra el gobierno de la República de Weimar y proclamar un Estado rebelde en Baviera, iniciando una guerra contra la República para avanzar hasta Berlín.

[3] El carillón representa las bodas de Herzog Wilhelm V en 1568, celebrada con gran pompa de banquetes y torneos. Por la ventana del inexistente reloj salen dos caballeros a pelear; como no se sabe cuál de ellos será el vencedor, incluso se organizan apuestas entre el público.

[4] El Nationaltheater (bávaro) construido a principios del siglo XIX y reconstruido para las representaciones de opera después de la guerra. Tiene un aforo de 2000 plazas y y un escenario de 2500 m2.

[5] El complejo de edificios contiene diez patios y el museo consta de 130 habitaciones. Las tres partes principales son el Königsbau (cerca de la Max-Joseph-Platz), la Alte Residenz (hacia la Residenzstraße) y el Festsaalbau (hacia el Hofgarten). Un ala del Festsaalbau alberga el Teatro de Cuvilliés y la sala de conciertos Herkulessaal desde la reconstrucción de la residencia tras la Segunda Guerra Mundial. Las primeras edificaciones fueros erigidas en 1318.

[6] La batalla de Brienner se libró en 29 de enero de 1814 y resultó la victoria del emperador francés Napoleón frente a las fuerzas rusas y prusianas comandadas por el príncipe Mariscal de Campo prusiano von Blücher.

[7] Rupert Mayer SJ (23 de enero de 1876 en Stuttgart; fallecido el 01 de noviembre de 1945 en Múnich) era un sacerdote jesuita alemán y Presidente de la Congregación Mariana. En la época del socialismo nacional, pertenecía a la resistencia Católica. Fue beatificado en 1987.

[8] Es el quinto más grande de Europa y se encuentra en lo alto de la torre del nuevo Rathaus, el curiosamente apodado nuevo Ayuntamiento a pesar de albergarse en uno de los edificios más antiguos y emblemáticos de la ciudad. Es famoso por sus 43 campanadas que pueden tocar hasta tres melodías diferentes

[9] El Englischer Garten es un parque situado en el nordeste de la capital bávara, en la orilla occidental del río Isar, sus 4,17 km² de zona verde lo convierten en uno de los parques urbanos más grandes del mundo, más extenso incluso que Central Park o Hyde Park.

[10] La Prinzregentenstrasse – límite norte del Lehel – recibe el nombre del príncipe Luipold, tío de Ludwig II y Otto I, que fue regente de Baviera entre 1886 y 1913.

[11] La Universidad de Múnich (Ludwig-Maximilians-Universität – LMU) es la universidad de la ciudad de Múnich.. Su nombre se debe a su fundador, el duque Ludwig –Luis- IX y al rey Maximiliano I José.