Convivir… (I)

LA MAGIA DE CONVIVIR (I)

No quiero hablar de ninguna definición, ni conceptos que TODOS conocemos, como ese que nos dan los diccionarios y que fija CONVIVIR en «Vivir o habitar con otro u otros en el mismo lugar». Tampopco quiero reflexionar o buscar contenidos, en lo que muchos expertos y especialistas se han prodigado con obras fabulosas sobre la convivencia entre humanos, con alguna enfermedad o sobrellevando al «cuñado de turno«, pues para los que tengan interes, ahi estan los libros de Rojas Marcos «Convivir. El laberinto de las relaciones de pareja, familiares y laborales«[1] o el de José Antonio Marina «Aprender a convivir«[2] un manual de las best practice de la pedagogia de la convivencia, sino en reflexionar sobre la convivencia como el desarrollo del respeto y las relaciones de igualdad.

La convivencia como forma de abordar conflictos, con la eliminacion de todo tipo de violencia o, como decia Gandhi: «…delicados con las personas» a lo que conspiran diariamente nuestros telediarios o, incluso nuestros programas de TV, que echan por tierra las mejores teorias de la formacion y la educacion del convivir.

Hace algún tiempo ojee un libro de «Aprender a convivir: El conflicto como oportunidad de crecimiento» de Pérez Serrano y Mª J.V. Pérez de Guzman, que enfocaba la convivencia como solucion de los conflictos y, la busqueda de soluciones dirigidas a los docentes, que afrontan cada dia más estas confrontaciones con sus alumnos en el aula.

Destrozan la educacion en valores que los padres y profesores se empeñan en educar y enseñar. De nada valen que se editen libros, se creen fundaciones como convivir.org, que se esfuerzan por brindar herramientas que hagan mas «fácil» la convivencia… Julian Marías en su libro «Tratado sobre la convivencia«[3], dice: «Coexiste todo lo que existe juntamente y a la vez. Las cosas existen y el hoombre con ellas; convivir es vivir juntos, y se refiuere a las personas como tales«. Para mi, en un sentido más evangelico, «convivir es compartir«. La culminacion de la paersona es su capacidad de convivir: ¡La vida hay que compartirla en reciprocidad!, dice Adolfo Chércoles, S.J., en su libro: «Las Bienaventuranzas, corazon del Evangelio» al hablar de la 7ª Bienaventuranza: «Bienaventurados los que hacen la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios«. La buena persona, la persona con nobleza y bondad, crea convivencia con su conducta.

¡No hay fórmula, hay entrega, disposición y buena voluntad, para que se pueda convivir!

Dr. Jorge A. Capote Abreu

Referencias:

[1] «Convivir: El laberiinto de las relaciones de pareja, familiares y laborales» – Dr. Luis Rojas Marcos – Ed. Aguilar – ISBN: 978-8403098626

[2] «Aprendere a convivir» – José Antonio Marina – Ed. ARIEL- ISBN: 9788434444935

[3] «Tratado sobre la convivencia. Concordia sin acuerdo» – Dr. Julian Marías – Ed. Martínez Roca – ISBN: 978-8427025585