Con flores a Maria…

¡Con flores a María, que madre nuestra es!

¡Qué hermosa tradición la de honrar a la Virgen María con flores durante el Mes de Mayo!

Cuando queremos manifestar nuestro cariño a alguien, muchas veces, lo hacemos a través de las flores. Las flores, con su belleza y fragancia, representan un bello gesto de delicadeza, de especial aprecio o sentimiento, a quien se las damos, y a la Virgen María la mayor de las expresiones de amor como Madre, como Reina de nuestros corazones.

Es una práctica arraigada en muchas culturas y comunidades católicas alrededor del mundo. Este gesto no solo es un acto de devoción, sino también una expresión de amor y gratitud hacia la madre de Jesús.

El mes de mayo se considera el mes de las flores y, qué mejor manera de celebrarlo que ofreciendo hermosas flores a la Madre de Dios. María es vista como la madre espiritual de todos los fieles, y dedicarle un mes entero es una forma de reconocer su papel importante en la fe cristiana.

Recuerdo con cariño los días del mes de mayo, que dedicábamos a honrar con flores y especiales actividades a la Virgen María, que de seguro muchos de nosotros, hemos participado en esta hermosa tradición. En la iglesia o en casa, para rezar el Rosario y adornar el altar de la Virgen con una variedad de flores. Cada tipo de flor simboliza diferentes virtudes de María: la pureza del lirio, la humildad de la margarita, la ternura de la rosa, entre otras.

El acto de ofrecer flores a María trasciende lo material; es un gesto de entrega, confianza y amor filial. En cada pétalo depositamos nuestras intenciones, preocupaciones y agradecimientos, sabiendo que María intercede por nosotros ante su Hijo.

Además de la belleza visual que aportan las flores, también nos invitan a reflexionar sobre la belleza de María como modelo de virtud y amor. Su vida está tejida con la gracia de Dios, y al honrarla, buscamos imitar sus virtudes en nuestra propia vida.

En este Mes de las Flores, renovemos nuestro compromiso de seguir el ejemplo de María, viviendo con fe, amor y humildad. Que nuestras oraciones y ofrendas de flores fortalezcan nuestra relación con ella, quien siempre nos guía hacia su Hijo, Jesucristo.

 

JACA – Santander, mayo de 2024

Venid y vamos todos con flores a porfía
con flores a María
que Madre nuestra es.
De nuevo aquí nos tienes purísima doncella
más que la luna bella postrados a tus pies.
A ofrecerte venimos flores del bajo suelo
con cuánto amor y anhelo Señora Tú lo ves.