Cambios inevitables…

EL CAMBIO ES INEVITABLE

Han sido tantos y tan grandes los cambios y transformaciones a los que hemos tenido que enfrentarnos en los últimos años, que ya nada nos asusta por mucho que nos chirríen los mecanismos de las entendederas. Realmente, al menos en mi generación, han sido constantes y profundos. Demasiados acelerados en los últimos 15 años, en muchos casos teniendo que ponernos de lado y dejarles pasar, porque no éramos capaces de adecuarnos a sus vertiginosas exigencias, al menos para nuestras condiciones económicas, sociales, intelectuales y cognitivas. Se escapaban de nuestra normal comprensión. Ese fue el caso del desarrollo de las intríngulis de los mecanismos de la Virtual Reality RV[1] en los años 90, o de la Artificial Intelligence AI[2], cuando apareció para los comunes mortales en los primeros años de este siglo XXI.

Sin embargo, es innegable que el cambio es una constante en la vida, y aunque en ocasiones nos cueste adaptarnos, es fundamental reconocer que la resistencia a la transformación puede limitarnos en un mundo que evoluciona rápidamente.

La historia nos demuestra que “la imprenta reemplazó a los amanuenses, la automoción a los arrieros, el portero automático a los conserjes[3]. No se le puede poner puertas al campo, no se debe pensar con mentalidad de restricción, sino de apoyo, ayudas, impulso y colaboración, que mas que enfrentar el tsunami, permita capitalizar sus inmensas energías y posibilidades en bien de TODOS.

El vertiginoso avance tecnológico, la globalización y las crisis globales han actuado como catalizadores de cambios significativos. La manera en que trabajamos, nos comunicamos, aprendemos y hasta nos relacionamos ha experimentado una metamorfosis notable. Aunque estos cambios puedan parecer abrumadores en un primer momento, es vital comprender que la adaptabilidad es una habilidad crucial en este entorno dinámico.

Es cierto que, a veces, los cambios nos desafían más allá de nuestra zona de confort. La aparición de nuevas tecnologías puede generar inquietudes y temores, especialmente cuando no estamos familiarizados con ellas. Sin embargo, este desconcierto inicial también brinda oportunidades para aprender y crecer.

En este proceso de adaptación, es esencial reflexionar sobre la necesidad de desarrollar habilidades como la resiliencia[4] y la mentalidad abierta. La capacidad de aceptar la inevitabilidad del cambio y abrazar las oportunidades que presenta puede marcar la diferencia entre quedarnos rezagados o prosperar en un mundo en constante transformación.

Además, es relevante destacar que el cambio no solo se experimenta a nivel tecnológico. Las transformaciones sociales, económicas y culturales también desempeñan un papel crucial. Nuevas formas de pensar, de abordar los desafíos y de colaborar están emergiendo constantemente, desafiando las viejas estructuras y ofreciendo perspectivas frescas.

En resumen, aunque los cambios puedan resultar desconcertantes en un primer momento, es esencial reconocer su inevitabilidad y abrazar la oportunidad de adaptarnos y crecer con ellos. Solo a través de la aceptación y la apertura a nuevas posibilidades podemos enfrentar con éxito los desafíos que el cambio nos presenta y construir un futuro más sólido y resiliente.

Santander, marzo de 2024

Referencias:

[1] La Realidad Virtual (RV) es un entorno de escenas y objetos de apariencia real —generado mediante tecnología informática— que crea en el usuario la sensación de estar inmerso en él.

[2] La inteligencia artificial (IA) es una tecnología que permite a las computadoras y dispositivos digitales aprender, leer, escribir, hablar, ver, crear, jugar, analizar, hacer recomendaciones y hacer otras cosas que hacen los humanos.

[3] https://elpais.com/opinion/2024-02-27/sobre-arrieros-conserjes-e-inteligencia-artificial.html

[4] La resiliencia es la capacidad de adaptarse a situaciones difíciles. Cuando el estrés, la adversidad o el trauma te golpean, sigues experimentando ira, dolor y pena, pero puedes seguir funcionando, tanto a nivel físico como psicológico.