60 FRASES DE CERVANTES EN EL QUIJOTE

FRASES DE CERVANTES EN EL QUIJOTE

Jorge A. Capote Abreu

Don Quijote de la Mancha es una novela escrita por el español Miguel de Cervantes Saavedra. Publicada su primera parte con el título de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha a comienzos de 1605, es una de las obras más destacadas de la literatura española y la literatura universal, y una de las más traducidas. En 1615 apareció su segunda parte con el título de El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha.

En 2002, y a petición del Club Noruego del Libro, se realizó una lista con las mejores obras literarias de la historia con las votaciones de 100 grandes escritores de 54 nacionalidades distintas; en ella aparecían las obras en estricto orden alfabético para que no prevaleciese ninguna obra sobre otra, con la única excepción de Don Quijote, que encabezó la lista por ser considerada «el mejor trabajo literario jamás escrito». Es el libro más publicado y traducido de la historia, solo superado por la Biblia.

Disfrutar de su lectura, es un privilegio que nos está dado, y que desgraciadamente pocos disfrutan.  Aquí he querido recoger algunas de las frases que usa D. Miguel de Cervantes en El Quijote, por su innegable validez y enseñanzas:

  1. Encomiéndate a Dios de todo corazón, que muchas veces suele llover sus misericordias en el tiempo que están más secas las esperanzas.
  1. ¿Huyo de la vida regalada, de la ambición y la hipocresía, y busco para mi propia gloria la senda más angosta y difícil.
  1. De gente bien nacida es agradecer los beneficios que recibe.
  1. El amor y la afición con facilidad ciegan los ojos del entendimiento.
  1. Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
  1. Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
  1. La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida.
  1. No seas, ni siempre riguroso, ni siempre blando.
  1. El valor reside en el término medio entre la cobardía y la temeridad.
  1. ¿qué locura o qué desatino me lleva a contar las ajenas faltas, teniendo tanto que decir de las mías?
  1. Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
  1. La alabanza propia envilece.
  1. La verdad adelgaza y no quiebra, y siempre anda sobre la mentira como el aceite sobre el agua.
  1. Un buen arrepentimiento es la mejor medicina que tienen las enfermedades del alma.
  1. En la lengua consisten los mayores daños de la vida humana.
  1. Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias.
  1. Sea moderado tu sueño, que el que no madruga con el sol, no goza del día.
  1. Pocas o ninguna vez se cumple con la ambición que no sea con daño de tercero.
  1. El sueño es el alivio de las miserias para los que sufren despiertos.
  1. No desees y serás el hombre o mujer más rico del mundo.
  1. Más vale la pena en el rostro que la mancha en el corazón.
  1. La buena y verdadera amistad no debe ser sospechosa en nada.
  1. Me moriré de viejo y no acabaré de comprender al animal bípedo que llaman hombre, cada individuo es una variedad de su especie.
  1. Parece, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero porque todos son sentencias sacadas de la misma experiencia, madre de todas las ciencias.
  1. A quien se humilla, Dios le ensalza.
  1. La ingratitud es hija de la soberbia.
  1. Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta.
  1. Al bien hacer jamás le falta premio.
  1. El que no sabe gozar de la ventura cuando le viene, no debe quejarse si se pasa.
  1. Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
  1. Puede haber amor sin celos, pero no sin temores.
  1. Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo.
  1. Cada uno es como Dios le hizo, y aún peor muchas veces.
  1. Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
  1. No puede haber gracia donde no hay discreción.
  1. Dad crédito a las obras y no a las palabras.
  1. Donde una puerta se cierra, otra se abre.
  1. El agradecimiento que sólo consiste en el deseo, es cosa muerta, como es muerta la fe sin obras.
  1. El hacer el padre o la madre por su hijo.
  1. El amor junta los cetros con los cayados, la grandeza con la bajeza, hace posible lo imposible, iguala diferentes estados y viene a ser poderoso como la muerte.
  1. El amor nunca hizo ningún cobarde.
  1. El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.
  1. La virtud es más perseguida por los malos que amada de los buenos.
  1. Los deseos se alimentan de esperanzas.
  1. La verdadera nobleza consiste en la virtud.
  1. Esta que llaman por ahí Fortuna es una mujer borracha y antojadiza, y sobre todo, ciega, y así no ve lo que hace, ni sabe a quién derriba.
  1. No andes, Sancho, desceñido y flojo, que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmalazado.
  1. Sé breve en tus razonamientos, que ninguno hay gustoso si es largo.
  1. Dos linajes solos hay en el mundo, como decía una agüela mía, que son el tener y el no tener.
  1. Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.
  1. Las honestas palabras nos dan un claro indicio de la honestidad del que las pronuncia o las escribe.
  1. La abundancia de las cosas, aunque no sean buenas, hacen que no se estimen, y la carestía, aun de las malas, se estima en algo.
  1. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!
  1. En las cortesías antes se ha de pecar por carta de más que de menos.
  1. Un buen arrepentimiento es la mejor medicina que tienen las enfermedades del alma.
  1. Como no estás experimentado en las cosas del mundo, todas las cosas que tienen algo de dificultad te parecen imposibles.
  1. Al poseedor de las riquezas no le hace dichoso el tenerlas, sino el gastarlas, y no el gastarlas como quiera, sino el saberlas gastar.
  1. Lo que el cielo tiene ordenado que suceda, no hay diligencia ni sabiduría humana que lo pueda prevenir.
  1. Andan el pesar y el placer tan apareados que es simple el triste que se desespera y el alegre que se confía.
  1. Ninguna ciencia, en cuanto a ciencia, engaña; el engaño está en quien no la sabe.